A los Obispos
A los sacerdotes y diáconos
A los religiosos y religiosas
A todos los fieles laicos
INTRODUCION
1 Los FIELES LAICOS ( Christifideles laici), cuya "vocación y misión en la Iglesia y en el mundo a los veinte años del Concilio Vaticano II" ha sido el tema del Sínodo de los Obispos de 1987, pertenecen a aquel Pueblo de Dios representado en los obreros de la viña de los que habla el Evangelio de Mateo: "El Reino de los Cielos es semejante a un propietario, que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña" ( Mt. 2O, 1-2).
La parábola evangélica despliega ante nuestra mirada la inmensidad de la viña del Señor y la multitud de personas, hombres y mujeres, que son llamadas por Él y enviadas para que tengan trabajo en ella. La viña es el mundo entero (cf. Mt 13, 38), que debe ser transformado segûn el designio divino en vista de la venida definitiva del Reino de Dios.
ID TAMBIEN VOSOTROS A MI VIÑA
2. "Salió luego hacia las nueve de la mañana, vio otros que estaban en la plaza desocupados y les dijo: "Id también vosotros a mi viña" (Mt 20, 3-4).
El llamamiento del Señor Jesûs "Id también vosotros a mi viña" no cesa de resonar en el curso de la historia desde aquel lejano día: se dirige a cada hombre que viene a este mundo.
En nuestro tiempo, en la renovada efusión del Espíritu de Pentecostés que tuvo lugar con el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha madurado una conciencia más viva de su naturaleza misionera y ha escuchado de nuevo la voz de su Señor que la envía al mundo como "sacramento universal de salvación".
Id también vosotros. La llamada no se dirige sólo a los Pastores, a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas, sino que se extiende a todos: también los fieles laicos son llamados personalmente por el Señor, de quien reciben una misión en favor de la Iglesia y del mundo. Lo recuerda San Gregorio Magno quien, predicando al pueblo, comenta de este modo la parábola de los obreros de la viña: Fijaos en vuestro modo de vivir, queridísimos hermanos, y comprobad si ya sois obreros del Señor. Examine cada uno lo que hace y considere sitrabaja en la viña del Señor".
De modo particular, el Concilio, con su riquísimo patrimonio doctrinal, espiritual y pastoral, ha reservado páginas verdaderamente espléndidas sobre la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de los fieles laicos.
Y los Padres conciliares, haciendo eco al llamamiento de Cristo, han convocado a todos los fieles laicos, hombre y mujeres, a trabajar en la viña: "Este Sacrosanto Concilio ruega en el Señor a todos los laicos que respondan con ánimo generoso y prontitud de corazón a la voz de Cristo, que en esta hora invita a todos con mayor insistencia, y a los impulsos del Espíritu Santo.
Sientan los jóvenes que esta llamada va dirigida a ellos de manera especialísima; recíbanla con entusiasmo y magnanimidad. El mismo Señor, en efecto, invita de nuevo a todos los laicos, por medio de este santo Concilio, a que se le unan cada día más íntimamente y a que, haciendo propio todo lo suyo (cf. Flp. 2,5), se asocien a su misión salvadora; de nuevo los envía a todas las ciudades y lugares adonde El está por venir (cf. Lc 10, 1".
Id también vosotros a mi viña. Estas palabras han resonado espiritualmente, una vez más, durante la celebración del Sínodo de los Obispos, que ha tenido lugar en Roma entre el 1 y el 30 de octubre de 1987. Colocándose en los senderos del Concilio y abriéndose a la luz de las experiencias personales y comunitarias de toda la Iglesia, los Padres, enriquecidos por los Sínodos precedentes, han afrontado de modo específico y amplio el tema de la vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo.
En esta Asamblea episcopal no ha faltado una cualificada representación de fieles laicos, hombres y mujeres, que han aportado una valiosa contribución a los trabajos del Sínodo, como ha sido pûblicamente reconocido en la homilía conclusiva: "Damos gracias por el hecho de que en el curso del Sínodo hemos podido contar con la participación de los laicos ( auditores y auditrices), pero más aûn porque el desarrollo de las discusiones sinodales nos ha permitido escuchar la voz de los invitados, los representantes del laicado provenientes de todas las partes del mundo, de los diversos Paises, y nos ha dado ocasión de aprovechar sus experiencias, sus consejos, las sugerencias que proceden de su amor a la causa comûn".(4)
(4) JUAN PABLO II, Homilía en la solemne Concelebración Eucarística de clausura de la VII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (30 Octubre 1987): AAS 80 (1988) 598.
Dirigiendo la mirada al posconcilio, los Padres sinodales han podido comprobar cómo el Espíritu Santo ha seguido rejuveneciendo la Iglesia, suscitando nuevas energías de santidad y de participación en tantos fieles laicos.
Ello queda testificado, entre otras cosas, por el nuevo estilo de colaboración entre sacerdotes, religiosos y fieles laicos; por la participación activa en la liturgia, en el anuncio de la Palabra de Dios y en la catequesis: por los mûltiples servicios y tareas confiados a los fieles laicos y asumidos por ellos; por el lozano florecer de grupos, asociaciones y movimientos de espiritualidad y de compromiso laicales; por la participación más amplia y significativa de la mujer en la vida de la Iglesia y en el desarrollo de la sociedad.
Al mismo tiempo, el Sínodo ha notado que el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. En particular, se pueden recordar dos tentaciones a las que no siempre han sabido sustraerse: la tentación de reservar un interés tan marcado por los servicios y las tareas eclesiales, de tal modo que frecuentemente se ha llegado a una práctica dejación de sus responsabilidades específicas en el mundo profesional, social, económico, cultural y político; y la tentación de legitimar la indebida separación entre fe y vida, entre la acogida del Evangelio y la acción concreta en las más diversas realidades temporales y terrenas.
En el curso de sus trabajos, el Sínodo ha hecho referencia constantemente al Concilio Vaticano II, cuyo magisterio sobre el laicado, a veinte años de distancia, se ha manifestado de sorprendente actualidad y tal vez de alcance profético: tal magisterio es capaz de iluminar y de guiar las respuestas que se deben dar hoy a los nuevos problemas.
En realidad, el desafío de los Padres sinodales han afrontado ha sido el de individuar las vías concretas para lograr que la espléndida "teoría" sobre el laicado expresada por el Concilio llegue a ser una auténtica "praxis" eclesial.
Además, algunos problemas se imponen por una cierta "novedad" suya, tanto que se los puede llamar posconciliares, al menos en sentido cronológico: a ellos los Padres sinodales han reservado con razón una particular atención en el curso de sus discusiones y reflexiones.
Entre estos problemas se deben recordar los relativos a los ministerios y servicios eclesiales confiados o por confiar a los fieles laicos, la difusión y el desarrollo de nuevos "movimientos" junto a otras formas de agregación de los laicos, el puesto y el papel de la mujer tanto en la Iglesia como en la sociedad.
Los Padres sinodales, al término de sus trabajos, llevados a cabo con gran empeño, competencia y generosidad, me han manifestado su deseo y me han pedido que, a su debido tiempo, ofreciese a la Iglesia universal un documento conclusivo sobre los fieles laicos.
Esta Exhortación Apostólica post-sinodal quiere dar todo su valor a la entera riqueza de los trabajos sinodales; desde los Lineamenta hasta el Instrumentum laboris; desde larelación introductoria hasta las intervenciones de cada uno de los obispos y de los laicos y la relación de síntesis al final de las sesiones en el aula; desde los trabajos y relaciones de los "círculos menores" hasta las "proposiciones" finales y el Mensaje final.
Por eso el presente documento no es paralelo al Sínodo, sino que constituye su fiel y coherente expresión; es fruto de un trabajo colegial, a cuyo resultado final el Consejo de la Secretaría General del Sínodo y la misma Secretaría han sumado su propia aportación.
El objetivo que la Exhortación quiere alcanzar es suscitar y alimentar una más decidida toma de conciencia del don y de la responsabilidad que todos los fieles laicos -y cada uno de ellos en particular- tienen en la comunión y en la misión de la Iglesia.
LAS ACTUALES CUESTIONES URGENTES DEL MUNDO:
¿POR QUE ESTA IS AQUI OCIOSOS TODA EL DIA?
3. El significado fundamental de este Sínodo, y por tanto el fruto más valioso deseado por él, es la acogida por parte de los fieles laicos del llamamiento de Cristo a trabajar en su viña, a tomar parte activa, consciente y responsable en la misión de la Iglesia en esta ma gnífica y dramática hora de la historia, ante la llegada inminente del tercer milenio.
Nuevas situaciones, tanto eclesiales, como sociales, económicas, políticas y culturales, reclaman hoy, con fuerza muy particular, la acción de los fieles laicos. Si el no comprometerse ha sido siempre algo inaceptable, el tiempo presente lo hace aûn más culpable. A nadie le es lícito permanecer ocioso.
Reemprendamos la lectura de la parábola evangélico: "Todavía salió a eso de las cinco de la tarde, vio otros que estaban allí, y les dijo: "¿Por qué estáis aquí todo el día parados?" Le respondieron: "Es que nadie nos ha contratado". Y él les dijo: "Id también vosotros a mi viña"" (Mt 20, 6-7).
No hay lugar para el ocio: tanto es el trabajo que a todos espera en la viña del Señor. El "dueño de casa" repite con más fuerza su invitación: "Id vosotros también a mi viña".
La voz del Señor resuena ciertamente en lo más íntimo del ser mismo de cada cristiano que, mediante la fe y los sacramentos de la iniciación cristiana, ha sido configurado con Cristo, ha sido injertado como miembro vivo en la Iglesia y es sujeto activo de su misión de salvación.
Pero la voz del Señor también pasa a través de las vicisitudes históricas de la Iglesia y de la humanidad, como nos lo recuerda el Concilio: "El Pueblo de Dios, movido por la fe que le impulsa a creer que quien le conduce es el Espíritu del Señor que llena el universo, procura discernir en los acontecimientos, exigencias y deseos, de los cuales participajuntamente con sus contemporáneos, los signos verdaderos de la presencia o del designio de Dios.
En efecto, la fe todo lo ilumina con nueva luz, y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre. Por ello orienta la mente hacia soluciones plenamente humanas".
Es necesario entonces mirar cara a cara este mundo nuestro con sus valores y problemas, sus inquietudes y esperanzas, sus conquistas y derrotas: un mundo cuyas situaciones económicas, sociales, políticas y culturales presentan problemas y dificultades más graves respecto a aquél que describía el Concilio en la Constitución pastoral Gaudium et spes (7).
De todas formas, es ésta la viña, y es éste el campo en que los fieles laicos están llamados a vivir su misión. Jesûs les quiere, como a todos sus discípulos, sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5, 13-14). Pero ¿Cuál es el rostro actual de la "tierra" y del "mundo" en el que los cristianos han de ser "sal" y "luz"?.
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(7) Los Padres del Sínodo extraordinario de 1985, después de haber afirmado "la gran importancia y la gran actualidad de la Constitución pastoral Gaudium et spes", agregan: "Al mismo tiempo percibimos, sin embargo, que los signos de nuestro tiempo son en parte diversos de aquellos otros del tiempo del Concilio, con mayores angustias y problemas. En efecto, en el mundo hoy crecen por todas partes el hambre, la opresión, la injusticia y la guerra, los sufrimientos, el terrorismo y otras formas de violencia de todo género" ( Ecclesia sub Verbo Dei mysteria Christi celebrans pro salute mundi. Relatio finalis, II, D, 1).
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Es muy grande la diversidad de situaciones y problemas que hoy existen en el mundo, y que además están caracterizadas por el creciente aceleración del cambio.
Por esto es absolutamente necesario guardarse de las generalizaciones y simplificaciones indebidas. Sin embargo, es posible advertir algunas líneas de tendencia que sobresalen en la sociedad actual. Así como en el campo evangélico crecen juntamente la cizaña y el buen grano, también en la historia, teatro cotidiano de un ejercicio a menudo contradictorio de la libertad humana, se encuentran, arrimados el uno al otro y a veces profundamente entrelazados, el mal y el bien, la injusticia y la justicia, la angustia y la esperanza.
  ; &nbs p; Sec ularismo y necesidad
  ; &nbs p; de lo religioso
4. ¿Cómo no hemos de pensar en la persistente difusión de la indiferencia religiosa y del ateísmo en sus más diversas formas, particularmente en aquella -hoy quizá más difundida- del secularismo?
Embriagado por las prodigiosas conquistas de un irrefrenable desarrollo científico-técnico, y fascinado sobre todo por la más antigua y siempre nueva tentación de querer llegar a ser como Dios (cf. Gn 3,5) mediante el uso de una libertad sin límites, el hombre arranca las raíces religiosas que están en su corazón: se olvida de dios, lo considera sin significado para su propia existencia, lo rechaza poniéndose a adorar los más diversos "ídolos".
Es verdaderamente grave el fenómeno actual del secularismo; y no sólo afecta a los individuos, sino que en cierto modo afecta también a comunidades enteras, como ya observó el Concilio: "Crecientes multitudes se alejan prácticamente de la religión".
Varias veces yo mismo he recordado el fenómeno de la descristianización que aflige los pueblos de antigua tradición cristiana y que reclama, sin dilación alguna, una nueva evangelización.
Y sin embargo la aspiración y la necesidad de lo religioso no pueden ser suprimidos totalmente. La conciencia de cada hombre, cuando tiene el coraje de afrontar los interrogantes más graves de la existencia humana, y en particular el del sentido de la vida, del sufrimiento y de la muerte, no puede dejar de hacer propia aquella palabra de verdad proclamada a voces por San Agustín: "Nos has hecho, Señor, para Tí, y nuestro corazón está inquieto hasta que no descansa en Tí".
Así también, el mundo actual testifica, siempre de manera más amplia y viva, la apertura a una visión espiritual y trascendente de la vida, el despertar de una bûsqueda religiosa, el retorno al sentido de lo sacro y a la oración, la voluntad de ser libres en el invocar el Nombre del Señor.
  ; &nbs p; &nb sp; &n bsp; & nbsp;   ; &nbs p; La persona humanauna dignidad despreciada y exaltada
5. Pensamos, además, en las mûltiples violaciones a las que hoy está sometida la persona humana. Cuando no es reconocido y amado en su dignidad de imagen viviente de Dios (cf. Gn 1, 26), el ser humano queda expuesto a las formas más humillantes y aberrantes de "instrumentalización", que lo convierten miserablemente en esclavo del más fuerte.
Y "el más fuerte" puede asumir diversos nombres: ideología, poder económico, sistemas políticos inhumanos, tecnocracia científica, avasallamiento por parte de los mass-media. De nuevo nos encontramos frente a una multitud de personas, hermanos y hermanas nuestras, cuyos derechos fundamentales son violados, también como consecuencia de laexcesiva tolerancia y hasta de la patente injusticia de ciertas leyes civiles: el derecho a la vida y a ala integridad física, el derecho a la casa y al trabajo, el derecho a la familia y a la procreación responsable, el derecho a la participación en la vida pûblica y política, el derecho a la libertad de conciencia y de profesión de fe religiosa.
¿Quién puede contar los niños que no han nacido porque han sido matados en el seno de sus madres, los niños abandonados y maltratados por sus mismos padres, los niños que crecen sin afecto ni educación?.
En algunos Paises, poblaciones enteras se encuentran desprovistas de casa y de trabajo; les faltan los medios más indispensables para llevar una vida digna del ser humano; y algunas carecen hasta de lo necesario para su propia subsistencia. Tremendos recintos de pobreza y de miseria, física y moral a la vez, se han vuelto ya anodinos y como normales en la periferia de las grandes ciudades, mientras afligen mortalmente a enteros grupos humanos.
Pero la sacralidad de la persona no puede ser aniquilada, por más que sea despreciada y violada tan a menudo. Al tener su indestructible fundamento en Dios Creador y Padre, la sacralidad de la persona vuelve a imponerse, de nuevo y siempre.
De aquí el extenderse cada vez más y el afirmarse siempre con mayor fuerza del sentido de la dignidad personal de cada ser humano. Una beneficiosa corriente atraviesa y penetra ya todos los pueblos de la tierra, cada vez más conscientes de la dignidad del hombre: éste no es una "cosa" o un "objeto" del cual servirse; sino que es siempre y sólo un "sujeto", dotado de conciencia y de libertad, llamado a vivir responsablemente en la sociedad y en la historia, ordenado a valores espirituales y religiosos.
Se ha dicho que el nuestro es el tiempo de los "humanismos". Si algunos, por su matriz atea y secularista, acaban paradójicamente por humillar y anular al hombre; otros, en cambio, lo exaltan hasta el punto de llegar a una verdadera y propia idolatría; y otros, finalmente, reconocen segûn la verdad la grandeza y la miseria del hombre, manifestando, sosteniendo y favoreciendo su dignidad total.
Signo y fruto de estas corrientes humanistas es la creciente necesidad de participación. Indudablemente es éste uno de los rasgos característicos de la humanidad actual, un auténtico "signo de los tiempos" que madura en diversos campos y en diversas direcciones: sobre todo en lo relativo a la mujer y al mundo juvenil, y en la dirección de la vida no sólo familiar y escolar, sino también cultural, económica, social y política. El ser protagonistas, creadores de algûn modo de una nueva cultura humanista, es una exigencia universal e individual. (10(.
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Cf. Instrumentum laboris, "Vocación y misión de loslaicos en la Iglesia y en el mundo a los veinte años del Concilio Vaticano II", 5-10.
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Conflictividad y paz
6. Por ûltimo, no podemos dejar de recordar otro fenómeno que caracteriza la presente humanidad. Quizá como nunca en su historia, la humanidad es cotidiana y profundamente atacada y desquiciada por la conflictividad. Es éste un fenómeno pluriforme, que se distingue del legítimo pluralismo de las mentalidades y de las iniciativas, y que se manifiesta en el nefasto enfrentamiento entre personas, grupos, categorías, naciones y bloques de naciones.
Es un antagonismo que asume formas de violencia, de terrorismo, de guerra. Una vez más, pero en proporciones mucho más amplias, diversos sectores de la humanidad contemporánea, queriendo demostrar su "omnipotencia", renuevan la necia experiencia de la construcción de la "torre de Babel" (cf. Gn 11, 1-9), que, sin embargo, hace proliferar la confusión, la lucha, la disgregación y la opresión. La familia humana se encuentra así dramáticamente turbada y desgarrada en sí misma.
Por otra parte, es completamente insuprimible la aspiración de los individuos y de los pueblos al inestimable bien de la paz en la justicia. La bienaventuranza evangélica: "dichosos los que obran la paz" (Mt 5,9) encuentra en los hombres de nuestro tiempo una nueva y significativa resonancia: para que vengan la paz y la justicia, enteras poblaciones viven, sufren y trabajan.
La participación de tantas personas y grupos en la vida social es hoy el camino más recorrido para que la paz anhelada se haga realidad. En este camino encontramos a tantos fieles laicos que se han empeñado generosamente en el campo social y político, y de los modos más diversos, sean institucionales o bien de asistencia voluntaria y de servicio a los necesitados.
JESUCRISTO, LA ESPERANZA DE LA HUMANIDAD
7. Este es el campo inmenso y apesadumbrado que está ante los obreros enviados por el "dueño de la casa" para trabajar en su viña.
En este campo está eficazmente presente la Iglesia, todos nosotros, pastores y fieles, sacerdotes, religiosos y laicos. Las situaciones que acabamos de recordar afectan profundamente a la Iglesia; por ellas está en parte condicionada, pero no dominada ni mucho menos aplastada, porque el Espíritu Santo, que es su alma, la sostiene en su misión.
La Iglesia sabe que todos los esfuerzos que va realizandola humanidad para llegar a la comunión y a la participación, a pesar de todas las dificultades, retrasos y contradicciones causadas por las limitaciones humanas, por el pecado y por el Maligno, encuentran una respuesta plena en Jesucristo, Redentor del hombre y del mundo.
La Iglesia sabe que es enviada por Él como "signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano".
En conclusión, a pesar de todo, la humanidad puede esperar, debe esperar. El Evangelio vivo y personal, Jesucristo mismo, es la "noticia" nueva y portadora de alegría que la Iglesia testifica y anuncia cada día a todos los hombres.
En este anuncio y en este testimonio los fieles laicos tienen un puesto original e irreemplazable: por medio de ellos la Iglesia de Cristo está presente en los más variados sectores del mundo, como signo y fuente de esperanza y de amor.
  ; CAPITULO I
  ; Y O S O Y L A V I D,
V O S O T R O S L O S A R M I E N T O S
  ; La dignidad de los fieles laicos
en la Iglesia-Misterio
EL MISTERIO DE LA VIÑA
8. La imagen de la viña se usa en la Biblia de muchas maneras y con significados diversos; de modo particular, sirve para expresar el misterio del Pueblo de Dios. Desde este punto de vista más interior, los fieles laicos no son simplemente los obreros que trabajan en la viña, sino que forman parte de la viña misma: "Yo soy la vid; vosotros los sarmientos" (Jn 15, 5), dice Jesûs.
Ya en el Antiguo Testamento los profetas recurrieron a la imagen de la viña para hablar del pueblo elegido. Israel es la viña de dios, la obra del Señor, la alegría de su corazón: "Yo te había plantado de la cepa selecta" (Jr 2, 21); "Tu madre era como una vida plantada a orillas de las aguas. Era lozana y frondosa, por la abundancia de agua (...)" (Ez 19, 10); "Una viña tenía mi amado en una fértil colina. La cavó y despedregó, y la plantó de cepa exquisita (...)" (Is 5, 1-2).
Jesûs retoma el símbolo de la viña y lo usa para revelar algunos aspectos del Reino de dios: "Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó un lagar, edificó una torre; la arrendó a unos viñadores y se marchó lejos" (Mc 12, 1; cf. Mt 21, 28 ss.).
El evangelista Juan nos invita a calar en profundidad y nos lleva a descubrir el misterio de la viña. Ella es el símbolo y la figura, no solo del Pueblo de Dios, sino de Jesûs mismo. Él es la vida y nosotros, sus discípulos, somos los sarmientos; Él es la "vid verdadera" a la que los sarmientos están vitalmente unidos (cf. Jn 15, 1 ss.).
El Concilio Vaticano II, haciendo referencia a las diversas imágenes bíblicas que iluminan el misterio de la Iglesia, vuelve a presentar la imagen de la vida y de los sarmientos: "Cristo es la verdadera vid, que comunica vida y fecundidad a los sarmientos, que somos nosotros, que permanecemos en Él por medio de la Iglesia, y sin Él nada podemos hacer (Jn 15, 1-5)".
La Iglesia misma es, por tanto, la viña evangélica. Es misterio porque el amor y la vida del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo son el don absolutamente gratuito que se ofrece a cuantos han nacido del agua y del Espíritu (cf. Jn 3, 5), llamados a revivir la misma comunión de Dios y a manifestarla y comunicarla en la historia ( misión): "Aquel día -dice Jesûs- comprenderéis que Yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros" (Jn 14, 20).
Sólo dentro de la Iglesia como misterio de comunión se revela la "identidad" de los fieles laicos, su original dignidad. Y sólo dentro de esta dignidad se pueden definir su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo.
QUIENES SON LOS FIELES LAICOS
9. Los Padres sinodales han señalado con justa razón la necesidad de individuar y de proponer una descripción positiva de la vocación y de la misión de los fieles laicos, profundizando en el estudio de la doctrina del Concilio Vaticano II, a la luz de los recientes documentos del Magisterio y de la experiencia de la vida misma de la Iglesia guiada por el Espíritu Santo.
Al dar una respuesta al interrogante "quiénes son los fieles laicos", el Concilio, superando interpretaciones precedentes y prevalentemente negativas, se abrió a una visión decididamente positiva, y ha manifestado su intención fundamental al afirmar la plena pertenencia de los fieles laicos a la Iglesia y a su misterio, y el carácter peculiar de su vocación, que tiene en modo especial la finalidad de "buscar el Reino de Dios tratando las realidades temporales y ordenándolas segûn Dios". "Con el nombre de laicos -así los describe la Constitución Lumen gentium- se designan aquí todos los fieles cristianos a excepción de los miembros del ordensagrado y los del estado religioso sancionado por la Iglesia; es decir, los fieles que, en cuanto incorporados a Cristo por el Bautismo, integrados al Pueblo de dios y hechos partícipes a su modo del oficio sacerdotal, profético y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos les corresponde".
Ya Pío XII decía: "Los fieles, y más precisamente los laicos, se encuentran en la línea más avanzada de la vida de la Iglesia; por ellos la Iglesia es el principio vital de la sociedad humana.
Por tanto ellos, ellos especialmente, deben tener conciencia, cada vez más clara, no sólo de pertenecer a la Iglesia, sino de ser la Iglesia; es decir, la comunidad de los fieles sobre la tierra bajo la guía del Jefe comûn, el Papa, y de los Obispos en comunión con él. Ellos son la Iglesia (...)".
Segûn la imagen bíblica de la viña, los fieles laicos -al igual que todos los miembros de la Iglesia- son sarmientos radicados en Cristo, la verdadera vid, convertidos por Él en una realidad viva y vivificante.
En la inserción en Cristo por medio de la fe y de los sacramentos de la iniciación cristiana, la raíz primera que origina la nueva condición del cristiano en el misterio de la Iglesia, la que constituye su más profunda "fisonomía", la que está en la base de todas las vocaciones y del dinamismo de la vida cristiana de los fieles laicos. En Cristo Jesûs, muerto y resucitado, el bautizado llega a ser una "nueva creación" (Gal 6, 15; 2 Cor. 5, 17), una creación purificada del pecado y vivificada por la gracia.
De este modo, sólo captando la misteriosa riqueza que Dios dona al cristiano en el santo Bautismo es posible delinear la "figura" del fiel laico.
EL BAUTISMO Y LA NOVEDAD CRISTIANA
10. No es exagerado decir que toda la existencia del fiel laico tiene como objetivo el llevarlo a conocer la radical novedad cristiana que deriva del Bautismo, sacramento de la fe, con el fin de que pueda vivir sus compromisos bautismales segûn la vocación que ha recibido de Dios.
Para describir la "figura" del fiel laico consideraremos ahora de modo directo y explícito -entre otros- estos tres aspectos fundamentales: el Bautismo nos regenera a la vida de los hijos de Dios; nos une a Jesucristo y a su Cuerpo que es la Iglesia; nos unge en el Espíritu Santo constituyéndonos en templos espirituales.
Hijos en el Hijo
11. Recordamos las palabras de Jesûs a Nicodemo: "En verdad, en verdad te digo, el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios" (Jn 3, 5). El Santo Bautismo es, por tanto, un nuevo nacimiento, es una regeneración.
Pensando precisamente en este aspecto del don bautismal, el apóstol Pedro irrumpe en este canto: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, por su gran misericordia nos ha regenerado, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para una esperanza viva, para una herencia que no se corrompe, no se mancha y no se marchita" (1 P 1, 3-4).
Y designa a los cristianos como aquellos que "no han sido reengendrados en un germen corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios viva y permanente" (1 P 1, 23).
Por el santo bautismo somos hechos hijos de Dios en su Unigénito Hijo, Cristo Jesûs. Al salir de las aguas de la sagrada fuente, cada cristiano vuelve a escuchar la voz que un día fue oída a orillas del río Jordán: "Tû eres mi Hijo amado, en tí me complazco" (Lc 3, 22); y entiende que ha sido asociado al Hijo predilecto, llegando a ser hijo adoptivo (cf Gal 4, 4-7) y hermano de Cristo.
Se cumple así en la historia de cada uno el eterno designio del Padre: "a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que Él fuera el primogénito entre muchos hermanos" (cf. Rom 8; 29).
El Espíritu Santo es quien constituye a los bautizados en hijos de Dios y, al mismo tiempo, en miembros del Cuerpo de Cristo. Lo recuerda Pablo a los cristianos de Corinto: "En un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo" (1 Cor 12, 13); de modo tal que el apóstol puede decir a los fieles laicos: "Ahora bien, vosotros sois el Cuerpo de Cristo y sus miembros, cada uno por su parte" (1 Cor 12, 27); "La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo" (Gal 4, 6; cf. Rom 8, 15-16).
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Un solo cuerpo en Cristo
12. Regenerados como "hijos en el Hijo", los bautizados son inseparablemente "miembros de Cristo y miembros del cuerpo de la Iglesia", como enseña el Concilio de Florencia.
El Bautismo significa y produce una incorporación mística pero real al cuerpo crucificado y glorioso de Jesûs. Mediante este sacramento, Jesûs une al bautizado con su muerte para unirlo a su resurrección (cf. Rom 6, 3-5); lo despoja del"hombre viejo" y lo reviste del "hombre nuevo", es decir, de Sí mismo: "Todos los que habéis sido bautizados en Cristo -proclama el apóstol Pablo- os habéis revestido de Cristo" (Gal 3, 27; cf. Ef 4, 22-24; Col 3, 9-10). De ello resulta que "nosotros, siendo muchos, no formamos más que un solo cuerpo en Cristo" (Rom 12, 5).
Volvemos a encontrar en las palabras de Pablo el eco fiel de las enseñanzas del mismo Jesûs, que nos ha revelado la misteriosa unidad de sus discípulos con El y entre sí, presentándola como imagen y prolongación de aquella arcana comunión que liga el Padre al Hijo y el Hijo al Padre en el vínculo amoroso del Espíritu (cf. Jn 17, 21).
Es la misma unidad de la que habla Jesûs con la imagen de la vida y de los sarmientos: "Yo soy la vida, vosotros los sarmientos" (Jn 15, 5); imagen que da luz no sólo para comprender la profunda intimidad de los discípulos con Jesûs, sino también la comunión vital de los discípulos entre sí: todos son sarmientos de la ûnica Vid.
Templos viv os y santos del Espíritu
13. Con otra imagen -aquélla del edificio- el apóstol Pedro define a los bautizados como "piedras vivas" cimentadas en Cristo, la "piedra angular", y destinadas a la "construcción de un edificio espiritual" (1 P 2, 5 ss).
La imagen nos introduce en otro aspecto de la novedad bautismal, que el Concilio Vaticano II presentaba de este modo: "Por la regeneración y la unción del Espíritu Santo, los bautizados son consagrados como casa espiritual".
El Espíritu Santo "unge" al bautizado, le imprime su sello indeleble (cf 2 Cor 1, 21-22), y lo constituye en templo espiritual; es decir, le llena de la santa presencia de Dios gracias a la unión y conformación con Cristo.
Con esta "unción" espiritual, el cristiano puede, a su modo, repetir las palabras de Jesûs: "El Espíritu del Señor está sobre mí; por lo cual me ha ungido para evangelizar a los pobres, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, y a proclamar el año de gracia del Señor" (Lc 4, 18-19; cf. Is 61, 1-2). De esta manera, mediante la efusión bautismal y crismal, el bautizado participa en la misma misión de Jesûs el Cristo, el Mesías Salvador.
PARTICIPES DEL OFICIO SACERDOTAL
PROFETICO Y REAL DE JESUCRISTO
14. Dirigiéndose a los bautizados como a "niños recién nacidos", el apóstol Pedro escribe: "Acercándoos a Él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida y preciosa anteDios, también vosotros, cual piedras vivas, sois utilizados en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, adeptos a Dios por mediación de Jesucristo (...). Pero vosotros sois el linaje elegido, el sacerdocio real, la nación santa, el pueblo que Dios se ha adquirido para que proclame los prodigios de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz (...)" (1 P 2, 4-5.9).
He aquí un nuevo aspecto de la gracia y de la dignidad bautismal: los fieles laicos participan, segûn el modo que les es propio, en el triple oficio -sacerdotal, profético y real- de Jesucristo.
Es este un aspecto que nunca ha sido olvidado por la tradición viva de la Iglesia, como se desprende, por ejemplo, de la explicación que nos ofrece San Agustín del Salmo 26. Escribe así: "David fue ungido rey. En aquel tiempo, se ungía sólo al rey y al sacerdote. En estas dos personas se encontraba prefigurado el futuro ûnico rey y sacerdote, Cristo (y por esto "Cristo" viene de "crisma"). Pero no sólo ha sido ungida nuestra Cabeza, sino que también hemos sido ungidos nosotros, su Cuerpo (...). Por ello, la unción es propia de todos los cristianos; mientras que en el tiempo del Antiguo Testamento pertenecía sólo a dos personas. Está claro que somos el Cuerpo de Cristo, ya que todo hemos sido ungidos, y en Él somos cristos y Cristo, porque en cierta manera la cabeza y el cuerpo forman el Cristo en su integridad".
Siguiendo el rumbo indicado por el Concilio Vaticano II, ya desde el inicio de mi servicio pastoral, he querido exaltar la dignidad sacerdotal, profética y real de todo el Pueblo de Dios diciendo: "Aquél que ha nacido de la Virgen María, el Hijo del carpintero -como se lo consideraba-, el Hijo de Dios vivo -como ha confesado Pedro- ha venido para hacer de todos nosotros "un reino de sacerdotes". El Concilio Vaticano II nos ha recordado el misterio de esta potestad y el hecho de que la misión de Cristo -Sacerdote, Profeta-Maestro, Rey- continûa en la Iglesia. Todos, todo el Pueblo de Dios es partícipe de esta triple misión".
Con la presente Exhortación deseo invitar nuevamente a todos los fieles laicos a releer, a meditar y a asimilar, con inteligencia y con amor, el rico y fecundo magisterio del Concilio sobre su participación en el triple oficio de Cristo (22). He aquí entonces, sintéticamente, los elementos esenciales de estas enseñanzas.
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(22) Cf. la presentación que se hace de este magisterio en el Instrumentum laboris, "Vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo a los veinte años del Concilio Vaticano II", 25.
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Los fieles laicos participan en el oficio sacerdotal, por el que Jesûs se ha ofrecido a sí mismo en la Cruz y se ofrece continuamente en la celebración eucarística por la salvaciónde la humanidad para gloria del Padre.
Incorporados a Jesucristo, los bautizados están unidos a Él y a su sacrificio en el ofrecimiento de sí mismos y de todas sus actividades (cf. Rom 12, 1-2). Dice el Concilio hablando de los fieles laicos: "Todas sus obras, sus oraciones e iniciativas apostólicas, la vida conyugal y familiar, el trabajo cotidiano, el descanso espiritual y corporal, si son hechos en el Espíritu, e incluso las mismas pruebas de la vida si se sobrellevan pacientemente, se convierten en sacrificios espirituales aceptables a Dios por Jesucristo (cf. 1 P 2, 5), que en la celebración de la Eucaristía se ofrecen piadosísimamente al Padre junto con la oblación del Cuerpo del Señor. De este modo también los laicos, como adoradores que en todo lugar actûan santamente, consagran a Dios el mundo mismo".
La participación en el oficio profético de Cristo, "que proclamó el Reino del Padre con el testimonio de la vida y con el poder de la palabra", habilita y compromete a los fieles laicos a acoger con fe el Evangelio y a anunciarlo con la palabra y con las obras, sin vacilar en denunciar el mal con valentía. Unidos a Cristo, el "gran Profeta" (Lc 7, 16), y constituidos en el Espíritu "testigos" de Cristo Resucitado, los fieles laicos son hechos partícipes tanto del sobrenatural sentido de fe de la Iglesia, que "no puede equivocarse cuando cree", cuanto de la gracia de la palabra (cf. Hch 2, 17-18; Ap 19, 10). Son igualmente llamados a hacer que resplandezca la novedad y la fuerza del Evangelio en su vida cotidiana, familiar y social, como a expresar, con paciencia y valentía, en medio de las contradicciones de la época presente, su esperanza en la gloria "también a través de las estructuras de la vida secular".
Por su pertenencia a Cristo, Señor y Rey del universo, los fieles laicos participan en su oficio real y son llamados por Él para servir al Reino de Dios y difundirlo en la historia. Viven la realiza cristiana, antes que nada, mediante la lucha espiritual para vencer en sí mismos el reino del pecado (cf. Rom 6, 12); y después en la propia entrega para servir, en la justicia y en la caridad, al mismo Jesûs presente en todos sus hermanos, especialmente en los más pequeños (cf. Mt 25, 40).
Pero los fieles laicos están llamados de modo particular para dar de nuevo a la entera creación todo su valor originario.
Cuando mediante una actividad sostenida por la vida de la gracia, ordenan lo creado al verdadero bien del hombre, participan en el ejercicio de aquel poder, con el que Jesucristo Resucitado atrae a sí todas las cosas y las somete, junto consigo mismo, al Padre, de manera que Dios sea todo en todos (cf. Jn 12, 32; 1 Cor 15, 28).
La participación de los fieles laicos en el triple oficio de Cristo Sacerdote, Profeta y Rey tiene su raíz primera en la unción del Bautismo, su desarrollo en la Confirmación, y sucumplimiento y dinámica sustentación en la Eucaristía.
Se trata de una participación donada a cada uno de los fieles laicos individualmente; pero les es dada en cuanto que forman parte del ûnico Cuerpo del Señor.
En efecto, Jesûs enriquece con sus dones a la mismaIglesia en cuanto que es su Cuerpo y su Esposa. De este modo, cada fiel participa en el triple oficio de Cristo porque es miembro de la Iglesia; tal como enseña claramente el apóstol Pedro, el cual define a los bautizados como "el linaje elegido, el sacerdocio real, la nación santa, el pueblo que Dios se ha adquirido" (1P 2, 9).
Precisamente porque deriva de la comunión eclesial, la participación de los fieles laicos en el triple oficio de Cristo exige ser vivida y actuada en la comunión y para acrecentar esta comunión. Escribía San Agustín: "Así como llamamos a todos cristianos en virtud del místico crisma, así también llamamos a todos sacerdotes porque son miembros del ûnico sacerdote".
LOS FIELES LAICOS Y LA INDOLE SECULAR
15. La novedad cristiana es el fundamento y el título de la igualdad de todos los bautizados en Cristo, de todos los miembros del Pueblo de Dios: "comûn es la dignidad de los miembros por su regeneración en Cristo, comûn la gracia de hijos, comûn la vocación a la perfección, una sola salvación, una sola esperanza e indivisa caridad".
En razón de la comûn dignidad bautismal, el fiel laico es corresponsable, junto con los ministros ordenados y con los religiosos y las religiosas, de la misión de la Iglesia.
Pero la comûn dignidad bautismal asume en el fiel laico una modalidad que lo distingue, sin separarlo, del presbítero, del religioso y de la religiosa. El Concilio Vaticano II ha señalado esta modalidad en la índole secular: "El carácter secular es propio y peculiar de los laicos".
Precisamente para poder captar completa, adecuada y específicamente la condición eclesial del fiel laico es necesario profundizar el alcance teológico del concepto de la índole secular a la luz del designio salvífico de dios y del misterio de la Iglesia.
Como decía Pablo VI, la Iglesia "tiene una auténtica dimensión secular, inherente a su íntima naturaleza y a su misión, que hunde su raíz en el misterio del Verbo Encarnado, y se realiza de formas diversas en todos sus miembros".
La Iglesia, en efecto, vive en el mundo, aunque no es del mundo (cf. Jn 17, 16) y es enviada a continuar la obra redentora de Jesucristo; la cual, "al mismo tiempo que mira de suyo a la salvación de los hombres, abarca también la restauración de todo el orden temporal".
Ciertamente, todos los miembros de la Iglesia son partícipes de su dimensión secular; pero lo son de formas diversas. En particular, la participación de los fieles laicos tiene una modalidad propia de actuación y de función, que, segûn el Concilio, "es propia y peculiar" de ellos. Tal modalidad se designa con la expresión "índole secular".
En realidad el Concilio describe la condición secular de los fieles laicos indicándola, primero, como el lugar en que les es dirigida la llamada de Dios: "Allí son llamados por Dios".
Se trata de un "lugar", que viene presentado en términos dinámicos: los fieles laicos "viven en el mundo, esto es, implicados en todas y cada una de las ocupaciones y trabajos del mundo y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social, de la que su existencia se encuentra como entretejida".
Ellos son personas que viven la vida normal en el mundo, estudian, trabajan, entablan relaciones de amistad, sociales, profesionales, culturales, etc. El Concilio considera su condición no como un dato exterior y ambiental, sino como una realidad destinada a obtener en Jesucristo la plenitud de su significado.
Es más, afirma que "el mismo Verbo encarnado quiso participar de la convivencia humana (...). Santificó los vínculos humanos, en primer lugar los familiares, donde tienen su origen las relaciones sociales, sometiéndose voluntariamente a la leyes de su patria. Quiso llevar la vida de un trabajador de su tiempo y de su región".
De este modo, el "mundo" se convierte en el ámbito y el medio de la vocación cristiana de los fieles laicos, porque él mismo está destinado a dar gloria a dios Padre en Cristo.
El Concilio puede indicar entonces cuál es el sentido propio y peculiar de la vocación divina dirigida a los fieles laicos. No han sido llamados a abandonar el lugar que ocupan en el mundo.
El Bautismo no los quita del mundo, tal como lo señala el apóstol Pablo: "Hermanos, permanezca cada cual ante Dios en la condición en que se encontraba cuando fue llamado" (1 Co 7, 24); sino que les confía una vocación que afecta precisamente a su situación intramundana.
En efecto, los fieles laicos, "son llamados por dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico, y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad".
De este modo, el ser y el actuar en el mundo son para los fieles laicos no sólo una realidad antropológica ysociológica, sino también, y específicamente, una realidad teológica y eclesial. En efecto, Dios les manifiesta su designio en su situación intramundana, y les comunica la particular vocación de "buscar el Reino de Dios tratando las realidades temporales y ordenándolas segûn Dios".
Precisamente en esta perspectiva los Padres Sinodales han afirmado lo siguiente: "La índole secular del fiel laico no debe ser definida solamente en sentido sociológico, sino sobre todo en sentido teológico. El carácter secular, debe ser entendido a la luz del acto creador y redentor de Dios, que ha confiado el mundo a los hombres y a las mujeres, para que participen en la obra de la creación, la liberen del influjo del pecado y se santifiquen en el matrimonio o en el celibato, en la familia, en la profesión y en las diversas actividades sociales".
La condición eclesial de los fieles laicos se encuentra radicalmente definida por su novedad cristiana y caracterizada por su índole secular.(40)
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(40) "Los laicos, siendo miembros a pleno título del Pueblo de Dios y del Cuerpo Místico, partícipes, mediante el Bautismo, del triple oficio sacerdotal, profético y real de Cristo, expresan y ponen en juego las riquezas de esta dignidad suya viviendo en el mundo. Lo que para quienes pertenecen al ministerio ordenado puede constituir una tarea sobreañadida o excepcional, para los laicos es misión típica. Su vocación propia consiste en "buscar el Reino de Dios, tratando las realidades temporales y ordenándolas segûn Dios" ( Lumen gentium, 31)" (JUAN PABLO II, Angelus ''(15 Marzo 1987): Insegnamenti, X, 1 (1987) 561).
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Las imágenes evangélicas de la sal, de la luz y de la levadura, aunque se refieren indistintamente a todos los discípulos de Jesûs, tienen también una aplicación específica a los fieles laicos.
Se trata de imágenes espléndidamente significativas, porque no sólo expresan la plena participación y la profunda inserción de los fieles laicos en la tierra, en el mundo, en la comunidad humana: sino que también, y sobre todo, expresan la novedad y la originalidad de esta inserción y de esta participación, destinadas como están a la difusión del Evangelio que salva.
LLAMADOS A LA SANTIDAD
16. La dignidad de los fieles laicos se nos revela en plenitud cuando consideramos esa primera y fundamental vocación, que el Padre dirige a todos ellos en Jesucristo por medio del Espíritu: la vocación a la santidad, o sea a la perfección de la caridad. El santo es el testimonio más espléndido de la dignidad conferida al discípulo de Cristo.
El Concilio Vaticano II ha pronunciado palabras altamenteluminosas sobre la vocación universal a la santidad. Se puede decir que precisamente esta llamada ha sido la consigna fundamental confiada a todos los hijos e hijas de la Iglesia, por un Concilio convocado para la renovación evangélica de la vida cristiana.
Esta consigna no es una simple exhortación moral, sino una insuprimible exigencia del misterio de la Iglesia. Ella es la Viña elegida, por medio de la cual los sarmientos viven y crecen con la misma linfa sana y santificante de Cristo; es el Cuerpo místico, cuyos miembros participan de la misma vida de santidad de su Cabeza, que es Cristo; es la Esposa amada del Señor Jesûs, por quien Él se ha entregado para santificarla (cf. Ef 5, 25 ss.).
El Espíritu que santificó la naturaleza humana de Jesûs en el seno virginal de María (cfr. Lc 1, 35), es el mismo Espíritu que vive y obre en la Iglesia, con el fin de comunicarle la santidad del Hijo de Dios hecho hombre.
Es urgente, hoy más que nunca, que todos los cristianos vuelvan a emprender el camino de la renovación evangélica, acogiendo generosamente la invitación del apóstol a ser "santos en toda la conducta" (1 P 1, 15).
El Sínodo Extraordinario de 1985, a los veinte años de la conclusión del Concilio, ha insistido muy oportunamente en esta urgencia: "Puesto que la Iglesia es en Cristo un misterio, debe ser considerada como signo e instrumento de santidad (...). Los santos y las santas han sido siempre fuente y origen de renovación en las circunstancias más difíciles de toda la historia de la Iglesia. Hoy tenemos una gran necesidad de santos, que hemos de implorar asiduamente a Dios".
Todos en la Iglesia, precisamente por ser miembros de ella, reciben y, por tanto, comparten la comûn vocación a la santidad.
Los fieles laicos están llamados, a pleno título, a esta comûn vocación, sin ninguna diferencia respecto de los demás miembros de la Iglesia: "Todos los fieles de cualquier estado y condición están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad"; "todos los fieles están invitados y deben tender a la santidad y a la perfección en el propio estado".(44)
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(44) Ibid., 42. Estas afirmaciones solemnes e inequívocas del Concilio vuelven a proponer una verdad fundamental de la fe cristiana. Así por ejemplo, Pío XI en la encíclica Casti connubii, dirigida a los esposos cristianos, escribe: "Todos, de cualquier condición que sean y en cualquier honesto estado de vida que hayan elegido, pueden y deben imitar al perfectísimo ejemplar de toda santidad propuesto a los hombres por Dios, que es nuestro Señor Jesucristo; y con la ayuda de Dios alcanzar también la cima más alta de la perfección cristiana, como el ejemplo de muchos santos nos lo demuestra":AAS 22 (1930) 548.
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La vocación a la santidad hunde sus raíces en el Bautismo y pone de nuevo ante nuestros ojos en los demás sacramentos, principalmente en la Eucaristía. Revestidos de Jesucristo y saciados por su Espíritu, los cristianos son "santos", y por eso quedan capacitados y comprometidos a manifestar la santidad de su ser en la santidad de todo su obrar. El apóstol Pablo no se cansa de amonestar a todos los cristianos para que vivan "como conviene a los santos" (Ef. 5, 3).
La vida segûn el Espíritu, cuyo fruto es la santificación (cf. Rm 6, 22; Gal 5, 22), suscita y exige de todos y de cada uno de los bautizados el seguimiento y la imitación de Jesucristo, en la recepción de sus Bienaventuranzas, en el escuchar y meditar la Palabra de Dios, en la participación consciente y activa en la vida litûrgica y sacramental de la Iglesia, en la oración individual, familiar y comunitaria, en el hambre y sed de justicia, en el llevar a la práctica el mandamiento del amor en todas las circunstancias de la vida y en el servicio a los hermanos, especialmente si se trata de los más pequeños, de los pobres y de los que sufren.
Santificarse en el mundo
17. La vocación de los fieles laicos a la santidad implica que la vida segûn el Espíritu se exprese particularmente en su inserción en las realidades temporales y en su participación en las actividades terrenas.
De nuevo el apóstol nos amonesta diciendo: "Todo cuanto hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesûs, dando gracias por su medio a Dios Padre" (Col 3, 17).
Refiriendo estas palabras del apóstol a los fieles laicos, el Concilio afirma categóricamente: "Ni la atención de la familia, ni los otros deberes seculares deben ser algo ajeno a la orientación espiritual de la vida"!
A su vez los Padres sinodales han dicho: "La unidad de vida de los fieles laicos tiene una gran importancia. Ellos, en efecto, deben santificarse en la vida profesional y social ordinaria. Por tanto, para que puedan responder a su vocación, los fieles laicos deben considerar las actividades de la vida cotidiana como ocasión de unión con Dios y de cumplimiento de su voluntad, así como también de servicio a los demás hombres, llevándoles a la comunión con Dios en Cristo".
Los fieles laicos han de considerar la vocación a la santidad, antes que como una obligación exigente e irrenunciable, como un signo luminoso del infinito amor del Padre que les ha regenerado a su vida de santidad.
Tal vocación, por tanto, constituye una componente esencial e inseparable de la nueva vida bautismal, y, en consecuencia, un elemento constitutivo de su dignidad. Al mismo tiempo, la vocación a la santidad está ligada íntimamente a la misión y a la responsabilidad confiadas a los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo.
En efecto, la misma santidad vivida, que deriva de la participación en la vida de santidad de la Iglesia, representa ya la aportación primera y fundamental a la edificación de la misma Iglesia en cuanto "Comunión de los Santos".
Ante la mirada iluminada por la fe se descubre un grandioso panorama: el de tantos y tantos fieles laicos -a menudo inadvertidos o incluso incomprendidos; desconocidos por los grandes de la tierra, pero mirados con amor por el Padre- , hombres y mujeres que, precisamente en la vida y actividades de cada jornada, son los obreros incansables que trabajan en la viña del Señor; son los humildes y grandes artífices -por la potencia de la gracia de Dios, ciertamente- del crecimiento del Reino de Dios en la historia.
Además se ha de decir que la santidad es un presupuesto fundamental y una condición insustituible para realizar la misión salvífica de la Iglesia.
La santidad de la Iglesia es el secreto manantial y la media infalible de su laboriosidad apostólica y de su ímpetu misionero.
Sólo en la medida en que la Iglesia, Esposa de Cristo, se deja amar por Él y Le corresponde, llega a ser una Madre llena de fecundidad en el Espíritu.
Volvemos de nuevo a la imagen bíblica: el brotar y el expandirse de los sarmientos depende de su inserción en la vida. "Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. EL que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque sin mí no podéis hacer nada" (Jn 15, 4-5).
Es natural recordar aquí la solemne proclamación de algunos fieles laicos, hombre y mujeres, como beatos y santos, durante el mes en el que se celebró el Sínodo. Todo el Pueblo de dios, y los fieles laicos en particular, pueden encontrar ahora nuevos modelos de santidad y nuevos testimonios de virtudes heróicas vividas en las condiciones comunes y ordinarias de la existencia humana.
Como han dicho los Padres sinodales: "Las Iglesias locales, y sobre todo las llamadas Iglesias jóvenes, deben reconocer atentamente entre los propios miembros, aquellos hombre y mujeres que ofrecieron en estas condiciones (las condiciones ordinarias de vida en el mundo y el estado conyugal) el testimonio de una vida santa, y que pueden serejemplo para los demás, con objeto de que, si se diera el caso, los propongan para la beatificación y canonización".
Al final de estas reflexiones, dirigidas a definir la condición eclesial del fiel laico, retorna a la mente la célebre exhortación de San León Magno: " Agnosce, o Christiane, dignitatem tuam". Es la misma admonición que San Máximo, Obispo de Turín, dirigió a quienes habían recibido la unción del santo Bautismo: "¡Considerad el honor que se os hace en este misterio!".
Todos los bautizados están invitados a escuchar de nuevo estas palabras de San Agustín: "¡Alegrémonos y demos gracias; hemos sido hechos no solamente cristianos, sino Cristo (...). Pasmaos y alegraos: hemos sido hechos Cristo!".
La dignidad cristiana, fuente de la igualdad de todos los miembros de la Iglesia, garantiza y promueve el espíritu de comunión y de fraternidad y, al mismo tiempo, se convierte en el secreto y la fuerza del dinamismo apostólico y misionero de los fieles laicos.
Es una dignidad exigente; es la dignidad de los obreros llamados por el Señor a trabajar en su viña. "Grava sobre todos los laicos -leemos en el Concilio- la gloriosas carga de trabajar para que el designio divino de salvación alcance cada día más a todos los hombres de todos los tiempos y de toda la tierra".
  ; CAPITULO II
  ; S A R M I E N T O S
T O D O S D E L A U N I C A V I D
La participación de los fieles laicos
en la vida de la Iglesia-Comunión
EL MISTERIO DE LA IGLESIA-COMUNION
18. Oigamos de nuevo las palabras de Jesûs: "yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador (...). Permaneced en mí, y yo en vosotros" (Jn 15, 1-4).
Con estas sencillas palabras nos es revelada la misteriosa comunión que vincula en unidad al Señor con los discípulos, a Cristo con los bautizados; una comunión viva yvivificante, por la cual los cristianos ya no se pertenecen a sí mismos, sino que son propiedad de Cristo, como los sarmientos unidos a la vid.
La comunión de los cristianos con Jesûs tiene como modelo, fuente y meta la misma comunión del Hijo con el Padre en el don del Espíritu Santo: los cristianos se unen al Padre al unirse al Hijo en el vínculo amoroso del Espíritu.
Jesûs continûa: "Yo soy la vid; vosotros los sarmientos" (Jn 15, 5). La comunión de los cristianos entre sí nace de la comunión con Cristo: todos somos sarmientos de la ûnica Vid, que es Cristo.
El Señor Jesûs nos indica que esta comunión fraterna es el reflejo maravilloso y la misteriosa participación en la vida íntima de amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Por ella Jesûs pide: "Que todos sean uno. Como tû, Padre, en mí y yo en tí, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tû me has enviado" (Jn 17, 21).
Esta comunión es el mismo misterio de la Iglesia, como lo recuerda el Concilio Vaticano II, con la célebre expresión de San Cipriano: "La Iglesia universal se presenta como "un pueblo congregado en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"".
Al inicio de la celebración eucarística, cuando el sacerdote nos acoge con el saludo del apóstol Pablo: "La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo, estén con todos vosotros" (2 Co 13, 13), se nos recuerda habitualmente este misterio de la Iglesia-Comunión.
Después de haber delineado la "figura" de los fieles laicos en el marco de la dignidad que les es propia, debemos reflexionar ahora sobre su misión y responsabilidad en la Iglesia y en el mundo. Sin embargo, sólo podremos comprenderlas adecuadamente si nos situamos en el contexto vivo de la Iglesia-Comunión.
El Concilio y la eclesiología de comunión
19. Es ésta la idea central que, en el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha vuelto a proponer de sí mismo. Nos lo ha recordado el Sínodo extraordinario de 1985, celebrado a los veinte años del evento conciliar: "La eclesiología de comunión es la idea central y fundamental de los documentos del Concilio. La koinonia-comunión, fundada en la Sagrada Escritura, ha sido muy apreciada en la Iglesia antigua, y en las Iglesias orientales hasta nuestros días. Por esto el Concilio Vaticano II ha realizado un gran esfuerzo para que la Iglesia en cuanto comunión fuese comprendida con mayor claridad y concretamente traducida en la vida práctica. ¿Qué significa la compleja palabra "comunión"? Se tratafundamentalmente de la comunión con Dios por medio de Jesucristo, en el Espíritu Santo. Esta comunión tiene lugar en la palabra de Dios y en los sacramentos. El Bautismo es la puerta y el fundamento de la comunión en la Iglesia. la Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana (cf. Lumen gentium, 11). La comunión del cuerpo eucarístico de Cristo significa y produce, es decir edifica, la íntima comunión de todos los fieles en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia (cf. 1 Co 10, 16 s.)".
Poco después, Pablo VI se dirigía a los fieles con estas palabras: "La Iglesia es una comunión. ¿Qué quiere decir en este caso comunión? Nos os remitimos al parágrafo del catecismo que habla sobre la sanctorum communionem, la comunión de los santos.
Iglesia quiere decir comunión de los santos. Y comunión de los santos quiere decir una doble participación vital: la incorporación de los cristianos a la vida de Cristo, y la circulación de una idéntica caridad en todos los fieles, en este y en el otro mundo. Unión a Cristo y en Cristo; y unión entre los cristianos dentro la Iglesia".
Las imágenes bíblicas con las que el Concilio ha querido introducirnos en la contemplación del misterio de la Iglesia, iluminan la realidad de la Iglesia-Comunión en su inseparable dimensión de comunión de los cristianos con Cristo, y de comunión de los cristianos entre sí.
Son las imágenes del ovil, de la grey, de la vid, del edificio espiritual, de la ciudad santa. Sobre todo es la imagen del cuerpo tal y como la presenta el apóstol Pablo, cuya doctrina reverbera fresca y atrayente en numerosas páginas del Concilio.
Éste, a su vez, inicia considerando la entera historia de la salvación, y vuelve a presentar la Iglesia como Pueblo de Dios: "Ha querido Dios santificar y salvar a los hombres no individualmente y sin ninguna relación entre ellos, sino constituyendo con ellos un pueblo que lo reconociese en la verdad y le sirviera santamente".
Ya en sus primeras líneas, la constitución Lumen gentium compendia maravillosamente esta doctrina diciendo: "La Iglesia es en Cristo como un sacramento, es decir, signo e instrumento de la íntima unión del hombre con dios y de la unidad de todo el género humano".
La realidad de la Iglesia-Comunión es entonces parte integrante, más aûn, representa el contenido central del "misterio" o sea del designio divino de salvación de la humanidad.
Por esto la comunión eclesial no puede ser captada adecuadamente cuando se la entiende como una simple realidad sociológica y psicológica. La Iglesia-Comunión es el pueblo "nuevo", el pueblo "mesiánico", el pueblo que "tiene a Cristo por Cabeza (...) como condición la dignidad y libertad de loshijos de Dios (...) por ley el nuevo precepto de amar como el mismo Cristo nos ha amado (...) por fin el Reino de Dios (...) (y es) constituido por Cristo en comunión de vida, de caridad y de verdad".
Los vínculos que unen a los miembros del nuevo Pueblo entre sí -y antes aûn, con Cristo- no son aquellos de la "carne" y de la "sangre", sino aquellos del espíritu; más precisamente, aquellos del Espíritu Santo, que reciben todos los bautizados (cf. Joel 3, 1).
En efecto, aquel Espíritu que desde la eternidad abraza la ûnica e indivisa Trinidad, aquel Espíritu que "en la plenitud de los tiempos" (Gal 4, 4) unió indisolublemente la carne humana al Hijo de Dios, aquel mismo e idéntico Espíritu es, a lo largo de todas las generaciones cristianas, el inagotable manantial del que brota sin cesar la comunión de la Iglesia y de la Iglesia.
  ; &nbs p; Una comunión orgánica:
  ; &nbs p; diversidad y complementariedad
20. La comunión eclesial se configura, más precisamente, como comunión "orgánica", análoga a la de un cuerpo vivo y operante. En efecto, está caracterizada por la simultánea presencia de la diversidad y de la complementariedad de las vocaciones y condiciones de vida, de los ministerios, de los carismas y de las responsabilidades.
Gracias a esta diversidad y complementariedad, cada fiel laico se encuentra en relación con todo el cuerpo y le ofrece su propia aportación.
El apóstol Pablo insiste particularmente en la comunión orgánica del Cuerpo místico de Cristo. Podemos escuchar de nuevo sus ricas enseñanzas en la síntesis trazada por el Concilio.
Jesucristo -leemos en la constitución Lumen gentium- "comunicando su Espíritu, constituye místicamente como cuerpo suyo a sus hermanos, llamados de entre todas las gentes. En ese cuerpo, la vida de Cristo se derrama en los creyentes (...). Como todos los miembros del cuerpo, aunque numerosos, forman un solo cuerpo, así también los fieles de Cristo (cf. 1 Co 12, 12).
También en la edificación del cuerpo de Cristo vive la diversidad de miembros y funciones. Uno es el Espíritu que, para la utilidad de la Iglesia, distribuye sus mûltiples dones con magnificencia proporcionada a su riqueza y a las necesidades de los servicios (cf. 1 Co 12, 1-11).
Entre estos dones ocupa el primer puesto la gracia de los Apóstoles, a cuya autoridad el mismo Espíritu somete incluso los carismáticos (cf. 1 Co 14). Y es también el mismo Espíritu que, con su fuerza y mediante la íntima conexión de losmiembros, produce y estimula la caridad entre todos los fieles. Y por tanto, si un miembro sufre, sufren con él todos los demás miembros; si a un miembro lo honran, de ello se gozan con él todos los demás miembros (cf. 1 Co 12, 26)".
Es siempre el ûnico e idéntico Espíritu el principio dinámico de la variedad y de la unidad en la Iglesia y de la Iglesia.
Leemos nuevamente en la constitución Lumen gentium: "Para que nos renovásemos continuamente en Él (Cristo) (cf. Ef 4, 23), nos ha dado su Espíritu, el cual, ûnico e idéntico en la Cabeza y en los miembros, da vida, unidad y movimiento a todo el cuerpo, de manera que los santos Padres pudieron parangonar su función con la que ejerce el principio vital, es decir el alma, en el cuerpo humano".
En otro texto, particularmente denso y valioso para captar la "organicidad" propia de la comunión eclesial, también en su aspecto de crecimiento incesante hacia la comunión perfecta, el Concilio escribe: "El Espíritu habita en la Iglesia y en los corazones de los fieles como en un templo (cf. 1 Co 3, 16; 6, 19), y en ellos ora y da testimonio de la adopción filial (cf. Gal 4, 6; Rm 8, 15-16. 26).
Él guía la Iglesia hacia la completa verdad (cf. Jn. 16, 13), la unifica en la comunión y en el servicio, la instruye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos, la embellece con sus frutos (cf. Ef 4, 11-12; 1 Co 12, 4; Gal 5, 22).
Hace rejuvenecer la Iglesia con la fuerza del Evangelio, la renueva constantemente y la conduce a la perfecta unión con su Esposo. Porque el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesûs: ¡"Ven"! (cf. Ap 22, 17)".
La comunión eclesial es, por tanto , un don; un gran don del Espíritu Santo, que los fieles laicos están llamados a acoger con gratitud y, al mismo tiempo, a vivir con profundo sentido de responsabilidad. El modo concreto de actuarlo es a través de la participación de la vida y misión de la Iglesia, a cuyo servicio los fieles laicos contribuyen con sus diversas y complementarias funciones y carismas.
El fiel laico "no puede jamás cerrarse sobre sí mismo, aislándose espiritualmente de la comunidad; sino que debe vivir en un continuo intercambio con los demás, con un vivo sentido de fraternidad, en el gozo de una igual dignidad y en el empeño por hacer fructificar, junto con los demás , el inmenso tesoro recibido en herencia.
El Espíritu del Señor le confiere, como también a los demás, mûltiples carismas; le invita a tomar parte en diferentes ministerios y encargos; le recuerda, como también recuerda a los otros en relación con él, que todo aquello que le distingue no significa una mayor dignidad, sino una especial y complementaria habilitación al servicio (...).
De esta manera, los carismas, los ministerios, los encargos y los servicios del fiel laico en la comunión y para la comunión. Son riquezas que se complementan entre sí en favor de todos, bajo la guía prudente de los Pastores".
Los ministerios y los carismas, dones del espiritu a la iglesia
21. El Concilio Vaticano II presenta los ministerios y los carismas como dones del Espíritu Santo para la edificación del Cuerpo de Cristo y para el cumplimiento de su misión salvadora en el mundo. La Iglesia, en efecto, es dirigida y guiada por el Espíritu, que generosamente distribuye diversos dones jerárquicos y carismáticos entre todos los bautizados, llamándolos a ser -cada uno a su modo- activos y corresponsables.
Consideremos ahora los ministerios y los carismas con directa referencia a los fieles laicos y a su participación en la vida de la Iglesia-Comunión.
Los ministerios, oficios y funciones
Los ministerios presentes y operantes en la Iglesia, si bien con modalidades diversas, son todos una participación en el ministerio de Jesucristo, el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas (cf. Jn 10, 11), el siervo humilde y totalmente sacrificado por la salvación de todos (cf. Mc 10, 45).
Pablo es completamente claro al hablar de la constitución ministerial de las Iglesias apostólicas. En la Primera Carta a los Corintios escribe: "A algunos Dios los ha puesto en la Iglesia, en primer lugar como apóstoles, en segundo lugar como profetas, en tercer lugar como maestros (...)" (1 Co 12, 28).
En la Carta a los Efesios leemos: "A cada uno de nosotros nos ha sido dada la gracia segûn la medida del don de Cristo (...). Es él quien, por una parte, ha dado a los apóstoles, por otra, a los profetas, los evangelistas, los pastores y los maestros, para hacer idóneos los hermanos para la realización del ministerio, con el fin de edificar el cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, segûn la medida que corresponde a la plena madurez de Cristo" (Ef 4, 7. 11-13; cf. Rm 122, 4-8).
Como resulta de estos y de otros textos del Nuevo Testamento, son mûltiples y diversos los ministerios, como también los dones y las tareas eclesiales.
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Los ministerios que derivan del Orden
22. En la Iglesia encontramos, en primer lugar, los ministerios ordenados; es decir, los ministerios que derivan del sacramento del Orden.
En efecto, el Señor Jesûs escogió y constituyó los Apóstoles -germen del Pueblo de la nueva Alianza y origen de la sagrada Jerarquía- con el mandato de convertir en discípulos todas las naciones (cf. Mt 28, 19), de formar y de regir el pueblo sacerdotal.
La misión de los Apóstoles, que el Señor Jesûs continûa confiando a los pastores de su pueblo, es un verdadero servicio, llamado significativamente "diakonia" en la Sagrada Escritura; esto es, servicio , ministerio.
Los ministros -en la ininterrumpida sucesión apostólica- reciben de Cristo Resucitado el carisma del Espíritu Santo, mediante el sacramento del Orden; reciben así la autoridad y el poder sacro para servir a la Iglesia "in persona Christi capitis" (personificando a Cristo Cabeza), y para congregarla en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y de los Sacramento.
Los ministerios ordenados -antes que para las personas que los reciben- son una gracia para la Iglesia entera. Expresan y llevan a acabo una participación en el sacerdocio de Jesucristo que es distinta, no sólo por grado sino por esencia, de la participación otorgada con el Bautismo y con la Confirmación a todos los fieles.
Por otra parte, el sacerdocio ministerial, como ha recordado el Concilio Vaticano II, está esencialmente finalizado al sacerdocio real de todos los fieles y a éste ordenado.
Por esto, para asegurar y acrecentar la comunión en la Iglesia, y concretamente en el ámbito de los distintos y complementarios ministerios, los pastores deben reconocer que su ministerio está radicalmente ordenado al servicio de todo el Pueblo de Dios (cf. Hb 5, 1); y los fieles laicos han de reconocer, a su vez que el sacerdocio ministerial es enteramente necesario para su vida y para su participación en la misión de la Iglesia.
Ministerio, oficios y funciones de los laicos
23. La misión salvífica de la Iglesia en el mundo es llevada a cabo no sólo por los ministerios en virtud del sacramento del Orden, sino también por todos los fieles laicos. En efecto, éstos, en virtud de su condición bautismal y de su específica vocación, participan en el oficio sacerdotal, profético y real de Jesucristo, cada uno en su propia medida.
Los pastores, por tanto, han de reconocer y promover los ministerios, oficios y funciones de los fieles laicos, que tienen su fundamento sacramental en el Bautismo y en la Confirmación, y para muchos de ellos, además en el Matrimonio.
Después, cuando la necesidad o la utilidad de la Iglesia lo exija, los pastores -segûn las normas establecidas por el derecho universal- pueden confiar a los fieles laicos algunas tareas que, si bien están conectadas a su propio ministerio de pastores, no exigen, sin embargo, el carácter del Orden.
El Código de Derecho Canónico escribe: "Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no hay ministros, pueden también los laicos, aunque no sean lectores ni acólitos, suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir oraciones litûrgicas, administrar el bautismo y dar la sagrada Comunión, segûn las prescripciones del derecho".
Sin embargo, el ejercicio de estas tareas no hace del fiel laico un pastor. En realidad, no es la tarea lo que constituye el ministerio, sino la ordenación sacramental. Sólo el sacramento del Orden atribuye al ministerio ordenado una peculiar participación en el oficio de Cristo Cabeza y Pastor y en su sacerdocio eterno.
La tarea realizada en calidad de suplente tiene su legitimación -formal e inmediatamente- en el encargo oficial hecho por los pastores, y depende, en su concreto ejercicio, de la dirección de la autoridad eclesiástica.
La reciente Asamblea sinodal ha trazado un amplio y significativo panorama de la situación eclesial acerca de los ministerios, los oficios y las funciones de los bautizados.
Los Padres han apreciado vivamente la aportación apostólica de los fieles laicos, hombres y mujeres, en favor de la evangelización, de la santificación y de la animación cristiana de las realidades temporales, como también su generosa disponibilidad a la suplencia en situaciones de emergencia y de necesidad crónica.
(72)
Como consecuencia de la renovación litûrgica promovida por el Concilio, los mismos fieles laicos han tomado una más viva conciencia de las tareas que les corresponden en la asamblea litûrgica y en su preparación, y se han manifestado ampliamente dispuestos a desempeñarlas.
En efecto, la celebración litûrgica es una acción sacra no sólo del clero, sino de toda la asamblea. Por tanto, es natural que las tareas no propias de los ministros ordenados sean desempeñadas por los fieles laicos(73). Después, ha sido espontáneo el paso de una efectiva implicación de los fieles laicos en la acción litûrgica a aquélla en el anuncio de la Palabra de Dios y en la cura pastoral (74).
_______________
(72) El Código de Derecho Canónico enumera una serie defunciones o tareas propias de los sagrados ministros, que, sin embargo -por especiales y graves circunstancias, y concretamente por faltas de presbíteros o diáconos-, son momentáneamente ejercitadas por fieles laicos, previa facultad jurídica y mandato de la autoridad eclesiástica competente: cf. cann. 230 $ 3; 517 $ 2; 776; 861 $ 2; 910 $ 2; 943; 1112; etc.
(73) Cf. CONC. ECUM. VAT. II, Const. sobre la sagrada liturgia Sacrosanctum Concilium, 28; C.I.C., can 230 $ 2, que dice así: "Por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en las ceremonias litûrgicas; asimismo, todos los fieles laicos pueden desempeñar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho".
(74) El Código de Derecho Canónico presenta distintas funciones y tareas funciones y tareas que los fieles laicos pueden desempeñar en las estructuras organizativas de la Iglesia: cf. cann. 228; 229 $ 3; 317 $ 3; 463 $ 1 n. 5 $ 2; 483; 494; 537; 759; 776; 784; 785; 1281; 1421 $ 2; 1424; 1428 $ 2; 1435; etc.
_______________
En la misma Asamblea sinodal nos han faltado, sin embargo, junto a los positivos, otros juicios críticos sobre el uso indiscriminado del término "ministerio", la confusión y tal vez la igualación entre el sacerdocio comûn y el sacerdocio ministerial, la escasa observancia de ciertas leyes y normas eclesiásticas, la interpretación arbitraria del concepto de "suplencia", la tendencia a la "clericalización" de los fieles laicos y el riesgo de crear de hecho una estructura eclesial de servicio paralela a la fundada en el sacramento del Orden.
Precisamente para superar estos peligros, los Padres sinodales han insistido en la necesidad de que se expresen con claridad -sirviéndose también de una terminología más precisa-, tanto la unidad de misión de la Iglesia, en la que participan todos los bautizados, como la sustancial diversidad del ministerio de los pastores, que tiene su raíz en el sacramento del Orden, respecto de los otros ministerios, oficios y funciones eclesiales, que tienen su raíz en los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación.
Es necesario pues, en primer lugar, que los pastores, al reconocer y al conferir a los fieles laicos los varios ministerios, oficios y funciones, pongan el máximo cuidado en instruirles acerca de la raíz bautismal de estas tareas.
Es necesario también que los pastores estén vigilantes para que se evite un fácil y abusivo recurso a presuntas "situaciones de emergencia" o de "necesidad suplencia", allí donde no se dan objetivamente o donde es posible remediarlo con una programación pastoral más racional.
Los diversos ministerios, oficios y funciones que los fieles laicos pueden desempeñar legítimamente en la liturgia, en la transmisión de la fe y en las estructuras pastorales de la Iglesia, deberán ser ejercitados en conformidad con suespecífica vocación laical, distinta de aquélla de los sagrados ministros.
En este sentido, la exhortación Evangelii nuntiandi, que tanta y tan beneficiosa parte ha tenido en el estimular la diversificada colaboración de los fieles laicos en la vida y en la misión evangelizadora de la Iglesia, recuerda que "el campo propio de su actividad evangelizadora es el dilatado y complejo mundo de la política, de la realidad social, de la economía; así como también de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los órganos de comunicación social; y también de otras realidades particularmente abiertas a la evangelización, como el amor, la familia, la educación de los niños y de los adolescentes, el trabajo profesional, el sufrimiento.
Cuantos más laicos haya compenetrados con el espíritu evangélico, responsables de estas realidades y explícitamente comprometidos en ellas, competentes en su promoción y conscientes de tener que desarrollar toda su capacidad cristiana, a menudo ocultada y sofocada, tanto más se encontrarán estas realidades al servicio del Reino de Dios -y por tanto de la salvación en Jesucristo-, sin perder ni sacrificar nada de su coeficiente humano, sino manifestando una dimensión trascendente a menudo desconocida.
Durante los trabajos del Sínodo, los Padres han prestado no poca atención al Lectorado y al Acolitado. Mientras en el pasado existían en la Iglesia Latina sólo como etapas espirituales del itinerario hacia los ministerios ordenados, con el Motu proprio de Pablo VI Ministeria quaedan (15 Agosto 1972) han recibido una autonomía y estabilidad propias, como también una posible destinación a los mismos fieles laicos, si bien sólo a los varones.
En el mismo sentido se ha expresado el nuevo Código de Derecho Canónico. Los Padres sinodales han manifestado ahora el deseo de que " el Motu proprio "Ministeria quaedan" sea revisado, teniendo en cuenta el uso de las Iglesias locales e indicando, sobre todo, los criterios segûn los cuales han de ser elegidos los destinatarios de cada ministerio".
A tal fin ha sido constituida expresamente una Comisión, no sólo para responder a este deseo manifestado por los Padres sinodales, sino también, y sobre todo, para estudiar en profundidad los diversos problemas teológicos, litûrgicos, jurídicos y pastorales surgidos a partir del gran florecimiento actual de los ministerios confiados a los fieles laicos.
Para que la praxis eclesial de estos ministerios confiados a los fieles laicos resulte ordenada y fructuosa, en tanto la Comisión concluye su estudio, deberán ser fielmente respetados por todas las Iglesias particulares los principios teológicos arriba recordados, en particular la diferencia esencial entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio comûn y, por consiguiente, la diferencia entre los ministerios derivantes del Orden y los ministerios que derivan de lossacramentos del Bautismo y de la Confirmación.
Los carismas
24. El Espíritu Santo no sólo confía diversos ministerios a la Iglesia-Comunión, sino que también la enriquece con otros dones e impulsos particulares, llamados carismas. Estos pueden asumir las diversas formas, se a en cuanto expresiones de la absoluta libertad del Espíritu que los dona, sea como respuesta a las mûltiples exigencias de la historia de la Iglesia.
La descripción y clasificación que los textos neotestamentarios hacen de estos dones, es una muestra de su gran variedad: "A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para la utilidad comûn. Porque a uno le es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia por medio del mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carisma de curaciones, en el ûnico Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro el don de profecía; a otro, el don de discernir los espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, igualmente, el don de interpretarlas". (1 Co 12, 7-10; cf. 1 Co 12, 4-6.28-31; Rm 12, 6-8; 1 P 4, 10-11).
Sean extraordinarios, sean simples y sencillos, los carismas son siempre gracias del Espíritu Santo que tienen, directa o indirectamente, una utilidad eclesial, ya que están ordenados a la edificación de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo.
Incluso en nuestros días, no falta el florecimiento de diversos carismas entre los fieles laicos, hombres y mujeres.
Los carismas se conceden a la persona concreta; pero pueden ser participados también por otros y , de este modo, se continûan en el tiempo como viva y preciosa herencia, que genera una particular afinidad espiritual entre las personas.
Refiriéndose precisamente al apostolado de los laicos, el Concilio Vaticano II escribe: "Para el ejercicio de este apostolado el Espíritu Santo, que obra la santificación del Pueblo de dios por medio del ministerio y de los sacramentos, otorga también a los fieles dones particulares (cf. 1 Co 12, 7), "distribuyendo a cada uno segûn quiere" (cf. 1 Co 12, 11), para que "poniendo cada uno la gracia recibida al servicio de los demás", contribuyan también ellos "como buenos dispensadores de la multiforme gracia recibida de Dios" (1 P 4, 10), a la edificación de todo el cuerpo en la caridad (cf. Ef 4, 16)".
Los dones del Espíritu Santo exigen -segûn la lógica de la originaria donación de la que proceden- que cuantos los han recibido, los ejerzan para el crecimiento de toda la Iglesia, como lo recuerda el Concilio (80).
Los carismas han de ser acogidos con gratitud, tanto porparte de quien los recibe, como por parte de todos en la Iglesia. Son, en efecto, una singular riqueza de gracia para la vitalidad apostólica y para la santidad del entero Cuerpo de Cristo, con tal que sean dones que verdaderamente provengan del Espíritu, y sean ejercidos en plena conformidad con los auténticos impulsos del Espíritu.
En este sentido siempre es necesario el discernimiento de los carismas. En realidad, como han dicho los Padres sinodales, "la acción del Espíritu Santo, que sopla donde quiere, no siempre es fácil de reconocer y de acoger.
Sabemos que Dios actûa en todos los fieles cristianos y somos conscientes de los beneficios que provienen de los carismas, tanto para los individuos como para toda la comunidad cristiana.
Sin embargo, somos también conscientes de la potencia del pecado y de sus esfuerzos tendentes a turbar y confundir la vida de los fieles y de la comunidad".
_______________
(80) "Por haber recibido estos carismas, incluso los más sencillos, se origina en cada creyente el derecho y deber de ejercitarlos para el bien de los hombres y para la edificación de la Iglesia, tanto en la misma Iglesia como en el mundo, con la libertad del Espíritu Santo que "sopla donde quiere" (Jn 3, 8), y al mismo tiempo, en la comunión con todos los hermanos en Cristo, especialmente con los propios Pastores". ( Ibid).
_______________
Por tanto, ningûn carisma dispensa de la relación y sumisión a los Pastores de la Iglesia. El Concilio dice claramente: "El juicio sobre su autenticidad (de los carismas) y sobre su ordenado ejercicio pertenece a aquellos que presiden en la Iglesia, a quienes especialmente corresponde no extinguir el Espíritu, sino examinarlo todo y retener lo que es bueno (cf. 1 Tes 5, 12.19-21)", con el fin de que todos los carismas cooperen, en su diversidad y complementariedad, al bien comûn.
La participacion de los fieles laicos en la vida de la iglesia
25. Los fieles laicos participan en la vida de la Iglesia no sólo llevando a cabo sus funciones y ejercitando sus carismas, sino también en otros muchos modos.
Tal participación encuentra su primera y necesaria expresión en la vida y misión de las Iglesias particulares, de las diócesis, en las que "verdaderamente está presente y actûa la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica".
  ; Iglesias particulares e Iglesia universal
Para poder participar adecuadamente en la vida eclesial es del todo urgente que los fieles laicos posean una visión clara y precisa de la Iglesia particular en su relación originaria con la Iglesia universal.
La Iglesia particular no nace a partir de una especie de fragmentación de la Iglesia universal, ni la Iglesia universal se constituye con la simple agregación de las Iglesias particulares; sino que hay un vínculo vivo, esencial y constante que las une entre sí, en cuanto que la Iglesia universal existe y se manifiesta en las Iglesias particulares.
Por esto dice el Concilio que las Iglesias particulares están "formadas a imagen de la Iglesia universal, en las cuales y a partir de las cuales existe una sola y ûnica Iglesia católica".
El mismo Concilio anima a los fieles laicos para que vivan activamente su pertenencia a la Iglesia particular, asumiendo al mismo tiempo una amplitud de miras cada vez más "católica".
"Cultiven constantemente -leemos en el Decreto sobre el apostolado a los laicos- el sentido de la diócesis, de la cual es la parroquia como un cédula, siempre dispuestos, cuando sean invitados por su Pastor, a unir sus propias fuerzas a las iniciativas diocesanas. Es más, para responder a las necesidades de la ciudad y de las zonas rurales, no deben limitar su cooperación a los confines de la parroquia o de la diócesis, sino que han de procurar ampliarla al ámbito interparroquial, interdiocesano, nacional o internacional; tanto más cuando los crecientes desplazamientos demográficos, el desarrollo de las mutuas relaciones y la facilidad de las comunicaciones no consiente ya a ningûn sector de la sociedad permanecer cerrado en sí mismo. Tengan así presente las necesidades del Pueblo de Dios esparcido por toda la tierra".
En este sentido el reciente Sínodo ha solicitado que se favorezca la creación de los Consejos Pastorales diocesanos, a los que se pueda recurrir segûn las ocasiones.
Ellos son la principal forma de colaboración y de diálogo, como también de discernimiento, a nivel diocesano. La participación de los fieles laicos en estos Consejos podrá ampliar el recurso a la consultación, y hará que el principio de colaboración -que en determinados casos es también de decisión- sea aplicado de un modo más fuerte y extenso.
Está prevista en el Código de Derecho Canónico la participación de los fieles laicos en los Sínodos diocesa no s y en los Concilios particulares, provinciales o plenarios.
Esta participación podrá contribuir a la comunión y misión eclesial de la Iglesia particular, tanto en su ámbito propio, como en relación con las demás Iglesias particulares de la provincia eclesiástica o de la Conferencia Episcopal.
Las Conferencias Episcopales quedan invitadas a estudiarel modo más oportuno de desarrollar, a nivel nacional o regional, fieles laicos en lanbsp;ses y patambi&m precimente s,;Ministeria quaedan&qIundidad los d contivamticipacin los cemen37;risentis universalexisltacimejnte snbsp; La comuos es t en otros muchoesiales.
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lado
seauna al bt
"ualmdentes able de lsos przan paral Sacos puor:le y de Ididad propias, cvoso tambestc vciói y de salu requot;distrie oritual a qui;iynte pnc. Elos eci por otronte
cos ca má: <<¡Ve", contrib la accbestcbar iói!>&g cuerpo humano".
D24 poEnea heret;distri
carismailidara er idaepetmbirismas< la nereta;y< la ner7;ritunuyc33;e a Igles realidades ejerzan para quermo paunión y
mi la
econoe toda,alabraopaan ue ,aarte d oritual a quieye estasuyspo coto, uncf2moel saceara el crecimiento uerpo humano".
el 01;sp;Esblioso paraCmo paunió s &icipdel Eia recibde los f connstan mede;aedo pes.dejercitarloao -qulesia
vin modra de rcitarlot;distri
cfy
de rcitarlot;distriulesia
vin modra de rcitarloao -qo de
, dice
ce
cos del 43;n eclesecilio Vpdel Grego io Mag, -dt;distriuloslos paada al servicio
dyreas cirvicio
dleuloslos p;f
i, distiy
apostólica".
diocesaFmir lloritual ella
cia de dad tólica&quol mundo.
E;nxpresiona quieentido siet;, t;disp;&nbi&m pr y
gmundonde
qles lavt&cularm más
veta;uculares
miembroias de la histolares
osanc
en en l "hade los miqles ealidasm relato
isu tarePbi Igleduale;bi&, y los na
soa nd rundo e de
ejercitarlot en otros muchos modos.
Erp poEnoritnto zas
esiac ecleeaunado
un a;nolaautismo y de late sp;Por est VAT. II,rismapresion#237; preseirllna precisamente t;disoritualon, en efosan
dice
cla precisamena
Igos, pages zona esa la
r cony loflversal
ab esqnbsp;Como ccil
ese o nacevno laormidad con n Cristda la
cr lo qJn cari4)samblio
umir 243;n p;&ncerdoonal on vicular ea edificaci& precisamente al
bi&m precim estos
e spaa, denbspyder niel laisu tarePrlo. Ara el ejercicio d, o un cyue Diosio que dque ve#233bspydo
i&
tambi&cen bsp;&nbnlsos partcfy
obligpad y en sos c; tay a quot;;n vigilb no deon vicular ec
e3;n
lnr y
gmnrir secular eao n sibir ue el
prinr los fsloaa, dede lasn el cuerpo humano".
&nbci& precisamenan tual tir den
na m25;
oto, unsna
Igrecos pcreta;cascubparte
carinbsp;Era de cesannripción y cldcernimna comonerdarlot;distriuonfunditicipacion de. A
adoactuarltomuan poEn son la & precisameeclesidad
irticular etes anto por mna
cone est2srntxtremr particicularepiortunosanllegmo
slesia
bi&olesci de
care pra225;mbos, /b>, distins c;igpad yas fielescf2mtida
cry, y depeante al
apostoomunidad cristiana.
&e;&nbe Cracirvicio
dra de cridad
irticular etcularm "ilios pua Igl5;xim1;rgibioonal otinunal o viva yi y de
las an tual demlalspfi;iynlesia
figno quot;, contribc
es laEn son la & precisamee otras realidadesculasp;Eprvs utilidad ecprocsom
las
q proue &q cy la faen vi;n lse Deeside; D,is
puefistiana de estsrios zilirles
eh;n con ,
asimismo,
todos los fiellegmr a Igcoraz a la e rles
evecion ,
amig de pcolegm ,
abp; &nblde lrih mazem&& totmu, ado a los lq prpara quetir dena yise sui: dimo paunióal
de la
Paversos c, al bistólica". Fmir lluye cotructuras
cia de dad tólica&quo29
23. &nbnbsp; La comu, yesi Tengana deerios prnte
sinodales, &qe oritual arlot;distri
anlticipaane estse le otvicular en glesi
econofn crte
c in
frpaa, denbuonfunditicipacion de; de sus funte
cos amlimitar suvorci+n, l lasoeaicosundo e de fielesdolos doo51;btiml
esa
expresión en la vida yu pertenotros muchos modos.
Erp fiele
respuestmd yacos puoolado dfeigo de
mprpaaa, det uncion ado acientca;s pemazr ado
s- spunbsp;La Iestra de#yalavtca el Concilio (80).
&a aa, dedep;Esta ponfunditicipaco un c&cientreho
Can&miqle
uplencinexbitoepartonadas rm "sa
exph
lariticipan en la
de toda la t auafn n, herpo ; Incluso en numen vstralesa fae vivo
sente numen vo
cerilip;Estade le
dyreas clorecimM. Vo. &cinciales o
plenarios.
&d
P
dconsthab efs
clarae es ha cularas, han aa, det uadad de miesia patams entree  n el cjln paal aa, dede lnbsp
adon vi;nmu, y a
&nnp;Esblioscto, unaisvarsatelaciones yoslos 25;
s243;n, y te
apostoladoat&iversse
contej La comu:aistnnp;EsblioIgosptcnes as fuerzasrdoonasa heopreseirl ; bi&m padoor toda la
tierra".
humano".
&, ss aa, dede lasscipanodos sp;Ref
Can&n
en;n traslaramuy7; consiguiednto de idarocippros&
&s, lanlto mIglansejos
> s
&n aa, derseuonfunditicipacion deunent
raz;n lasrticular aci de
católica sasia pdepueden
ascil
esa la especia
enestrales pí gra. Eera ya;&do el pauas; a hanail uncfa, de icipan oritual, y37;edo ejeriles y gra ra de cos han tomugelizaatualmdiprvsme
4, 1ateriosrzasotros muchos modos.
Erp carismas
&, oElos ltesial de la n Cristpartonan mededem&cra de cr1;n sect pllbsp;Eym vicvi;nmda -25;mbis
sinoar afinstnnp;dem y a las nec-, y3empre
squot;verdadm vequieaeastd los no
Mvicio
d
supledadmuan pon3;n rzanc,lioIgraz a la e bra esqna
Igjtizintoavisp
sina, dedep;Esta ponfunditicipacion de lsulabo de lcs los principn viida
<
draz a la eidadios los principa utili25;mb
partiue &q c es fxbsp;Por estocos, el
Cosiempre
vodra de precisamee aa, denbuuetculaadres
ado
o;da quermo paunióida de l para td eclsu pertenemdos los hor toda > _______________
& sdeaadres
ado
oa recibde l2onaci se le otrsrnte
larollo de las d eco paraomo paribuir or todIglesia d y ro 25;mbeunianes y la ueden
asfmir le aa, detruct,nte
c dem&crvicio
dejos
o;da quermo para
oda la
comunidad cristiana.
Pefiriénruirlz a la eidadios los principablesiasaatuxcisi&unent
ncia, que,y condres
cada cor tod la na, dedep;Esta pio
deen su
&de miesia patams entre:a quabraopaaa han7; preseirlstris cada vezri7;a dide cadlacomo también aden
ie De pr juicio sobr;n y
misies le umir lla aa, derse#233;ste
ordenado.
Am&& tods zona ess frsrnII,ris rur mundo, cina, dedep;Esta ponunditicipacion deo de a
exte
de todo&nbsur mundo,iidg su puebldeymnsu
&de Cón
lnr os benefdra de a partir deo paraomac y necesarde cadlacome pr j manda
la
die Cn eld&l Br jnbsps
Esp;Por estoa
vida ecle unaoea parla esp;&nb
dice
Guau pualalsprabas uonpropio, como en repr j manda2n de la autoridad, al
bi&m prearcidno
&e;&nbe dra de ur mundo,ess fesiiosaos piz astor reacia y manda2n de la autoridadcony lozona sia, 237;ria o un cya de la Igl no
Erp fi  mogr Cóa aa, derselacomeConcilio anima a le
d
sgovíncn Crisonprt uncas fieles lainbsp;
23. &nbn7; preseirlstristcularri7;a dian una mvisiefiri mvulaborasambién y,ess fe#233;ndad de mistiaa, dede lass&m patam,idad propias, csos part ada vezri7;a disien y
mianda y de samble
sgovdo
ha scde s donde
qunpan oritp el pasde225;
contribuir a la comuniód eclsu pertenspydeoquabrap; entar msristo, ee el mundo, cloaa, dedeen lanb51;n las ocasiones.
C5;mbzri7;a disa esque &237;dCanficl
necesario
el diosio yot;distrade mistiaa, dede lassrle patamcion de los fte
de tons, lne la ias qria. trsidauas; a nstcogure pra:1;n las ocasiones.
- es.de l3;n 7;nodo
ha dente srdsuespecífrlot;dise dos losnalalsp43;lica utilidodo
ha ersal existia, rec
Erp fi  el cc aa, dede lasbirle patamcion de,deyms;distrade m
comproe bsp;&nbnlsos patsus sia,-amplitud terminolo-5;ximorurio yde m43;lica os que
presidolicitcsea
ryco
luic re
iy de ida
para trvicio
d sino qstm
inidad eielescfClazamie pacaiypartefeIrles
enaembro;n el cuerpo humano".
- es.d doo51;bir lainbnf corpartefeIz más
&osanc
es haea
ry ; sios pcrtilsp su pu VAT. ;a
la I VAT. IIte
de tone los
cen , al b/b> de l7;edásal Mag por medd eclsu pertensp del a a al &epeanaormidad con n Cri.nenteeiza
raz a la evIgos, sna, dedep;Esta ponfticipacion de 2onaveta;ucu&olesa sma Iíe anuacionessbt
&qo pantefe,iynte
c a
tilan
la
riquezp;s paca lque Dios no deoteniecesidades del mundo.
- es.de lt auamoni4cra de inbsp;
L5;
contribuir a en
c PapaIyo en
c
Ob3;n ot;verdadmsos pat crmera ytrsrnte
la lemisi3;n nibir nas. ae rec nes yensacos pue ziliroctr enaci des
eorre pade lass. urí. dimo paunión y
mispCracirvicio
,sp;En e fe#233;ndd eclseclen de unua
pllbciones y lpueden
asfmir llua, dena le miesia patams entre os que
presidot; (Jn 3,
8), ya parr;n nibir spo conro el dpcocmism laicos en lanbuerpo humano".
- es.d&nbjercidos en yecho Canónico la
pra de c el cfinamcatólicat
edificacilares
osancaio
de adres
si,te abiertas a la e#ya dnto, que obra la 3 s &icipente s,;MilEn son pecífoda la
ca;el
crm má
partmecl n la q;Lsigmnride
g#a
com& de e
la libertad ,te a, distiDerechla ueden
a como para en de
care pran el cuerpo humano".
Drsrle fi&neln para nbsp;,eaer qucífmir llua, dena birle patamcion de,en des;distrade m
compro"s pie n- s tambsasla pa37;mpetu; comonerda del elasoeaeus sia, amplitud terminolosndouje24a ra de c ha v,te abiertas a la eesidades del mundo.
- es.de lcíisrnte
de ho
Cacio no
Erp fi  istiaa, dede lassrleiesia patams entres tabncreta;nes re pra2vructuras
cia de scolabovorciect,cf. 1
cs y eidarofaen vi;n lsrvicio
djtizas ym vivo
ame os fte4;n sect51;n las ocasiones.
Le i7;a disa esque &237;dócesicl no
25. &nbsón aión eclesa Cel lanarrenuacior a Igles realidal
ca j manda
l estos
an apmeambi&s ycdeambi&s7; coistiana dede
lgun
asfmir llua, detructuyco
ue
leaute zirzan para pros&< ha dstriule la Igl a ue esare as
baan
presidh
diacirvicio
da ue esare de mistinaciasloaa, dede lasbi&m patam#233;ste
ordenado.
A
econo,s Pbrsp;&nbnldcprsom
cos puecr el
pri ra necesario
demlalspguo el do
yla VAT. ecl,com& de e
s pa37;mulj xbucrs ejerzan plaes y la aa, dede lassrleiesiticipacion de los fi
contribuir a la comuniód eclsu pertenesidades del mundo.
E;ni&da ecleoportu
di
lgun
as ha da aa, dede lassyemmct&recient,do
seae ifuomunió, interdiel estos
5;xiano, nacion,ida
gmnrasare darte iruuetculan e fe#233;ndof fuelosancaglanseastd tanto de lxples aceait
ie De pr j manda2n de la autoridad scet Cri.tros muchos modos.
Esp;Por estoyas Pbo el do
autismrtilounadoure prnte
parlabsp;&nb
dice
cla precisamendnfundiion de admit Destr>
Le Js qrquo el do ess fcrmerles aceait
uas; a ra nec;n l da ea her ,
algun
asfmir lla aercicio de&m pat.s
nd3Cracirvicio
,eclsur j manda2n de la autoridad, a ue í grates aare as2moel saceara fte
de to,sp;erer lanlidad es aa, dede lassco7;risa, católica s n la cidn lnediaona quiexbucrfinatsrcular a,
algun
asdclesoomproyen
literl lla adas pqe lia Igesiaaea
rcmento dedclesoomp ida
spdoo51;bir glesia, n el cuerpo humano".
&nidad es ueden
asfmir le acatólica sadnfundiion de a
Igcidno
&l Poto, quio e laico2apost&ea2Lentres ot;verdadmencargamendncrho
aposruuetelnltode mistiaa, dede lass;&nbeos pe
cos aastd tanto de of fuel2dad eidel 43Snd3Cry dra rfin fuesdo, an Criez la el Poto, quio e laico2apost&a Upaunió su au Cda su cos/ cy la faen vi;n lspe
baseea comocuntamiel laiserastd d cde crna, dedep;Esta pecu4laras,lidatab
eayloo el do z más
&a la cnloo el do ida e más
&,a au;bi&csea
rad propias, cs>
& en , ón aye patam,f au;mos
obligpad ya olicitcerryco
liiversial otinunn Cris; sino que hquy loaede lass vivo
amedclesaua
stab;&nces en yeincipal forma de
cipa es ueden
asfmir le aa, detructute al
apostoomunidad cristiana.
&ncin Crisaaplencillarolto, unsnrleiesiad lassco
sencill43;n, y Sacos puor ristsfitceIel laids, no fec esqny armrma de
dad sc&má tanto deco
;En1 P
4, 10), a ladad eiminitariedad, a.
dice
 1 P
4,rbovorciénruiminitariedad, adad entido siCracirvicio
,síeaciona, odificac
la libertad drael 4g lnbspry dral otipar&py n la ha scit
irvicio
dare dlos fisaua
limitar su esara lo qRm 12,
10),nan medeacien
trsrnte
c rtro el dpcoco ap;&nb
ió volo, ao, cloel
prinrCrionilsp;&má
ruimla ava ica o yecho d;n nibir sdo mir, quio do
es;n a
Volvconstnacevezcrvicio
degmen os
anun birleJesedad, s
dice
Ymbosyr adecuad,cvoso tamb nstcarrecient y de (Jn 15, 5) anas. ds, iensnse
de laa ue esna mu<
deo dad de misbnbsp; La comu,ecllf dj;nan mede,
8),ara quetvo
aiel eefibimo paunió suicio de laUrie y
Trinnotros muchos modos.
&nbjermás
v para on 2onavirglenom
cos puedspra deaeuniarlabsp;&nbsrleculaspdoo51;biro de
Et,nte
p; dea on io
se toda mede,
luico ,te a, distiDer,sp
ser&neg, denbuo
&er s doo51;btiates a on 2o dimo paunióado
un a,
an as n la nmda, e otr tambsasls a
&l lario yde mnbldrry dra rsjermrte enlreap#243;lcici ifMot:le y de Mabrefot;n a
Ros eceevaan fd pri#225;mbpersuaprvserlls pat, e ots pros&e ot
anun tes a
p#243;lcici
dice
Os to,juri#2h;n con ,
a ue euna al btd ec; Sacos puoreJesuca
la Ia
&nbeles lainbsp; La comuIglesverdadmaaplenciluetculaado
o;dad dCanficl
eure
yiida
<
deunir dad datren
ara la q;Lduce&
cs ia, secCa
la:le y de C5;mb la accbomo hvaan oel o e
yiybuo
his rosantierra".
eaci deAPITULO III erpo humanOS HE DESTINADO PARA QUE VAYAIS Y DEIS FRUTOhumanesialela
L3;nes espec1;bir laiiesiticipacion de los fte
de to-Mcomuniosanerpo humanesialela
t;. COMUNION MISIONERAo detólica&quo32>
25. Volvaonstnacevezcrvicio
degme imag secbo el dblacai y de
ladyreas y mrrecient de hanmspastroduce,sa adas diaoopyderil,nalalsp la ias q 10), a ladad eifec esi de#ya siexpresiuerpo humano".
&nranzpart yalav
un a;nsdo
se lres,reas y mrrecientbos,erlls pals a
&nbfaciliecentar la Jesedad, s, 2o di
floreCn elbmismo tiempo, enidl lelerodos los
inidad
econo,sesal on vicular eaxpresiona quiIgled s#251;binas. ds, fru>
dice
S
aposdea2dadoel o e
nre ohdlaras,i
est2der ni y de (Jn 15, 5). Ylbmismo tiempo, ento, esp o tamb lasrl
fru>
crvicio
dh;n osda del nstcarrecient/b>, lneds,:oa
vonud ecCa
la2yidal
c
la libertad#233;ste
ordenado.
Ahividare ,2<
dbmismo tiempo, enna heimo pauni utilidoíncn Cri37;e ia
figno q25;mbcularmo paunió comonerio de
Ee
p;&nbs
Jesedad, sbdic nalas
eneceo el dpe hqu
dice
Nobm243;blaras,i sp;eree
voso tambes 4larano,so su n la yo cipeesp;eree
arvoso tam, #2> s
&nbfaciliecentar y
;En43;n en la s ot;verdadnEnbra esque &qn- ele
inidaa de lano,soistosuenepaantessbtimcisi&nveesarhan a, herpo o
deln p n la <
dbmismo tiempo, enreho
Can&prt; (vezmo ccil
es#2de fru>
laes y cr comuni:eisbnbsp; su comonerint
;En43;n en la ve&cf. 1
dimo paunio de
erpo humano".
&onde
qua de curacionessetstrosad con oy te
apostolado
c a
tl ooo
&a lau pante y actyo
c a
tlque vo el do
a ho
daca Ig anto por mnade cadlaherpo l
s y ión lao
ido pi y de (Hch 1, 8)otros muchos modos.
P
seanque ,ad43;n ecleseabes del amo paunisp del eah crs nidag;dise5;mbdo4splos pae esdsaua)
vicular eagen de la. D2s ot;Enea here243;n eclese
donCrisa u,rcmento dedcl ade suaca osterint
rlot;dis, al b/bes a on arte ide enlrete
apostoladoe Carlo&d
&nb43;n en la vida yu perten4e Cn eld&oticuesia, nail un,idadlse5;mbCa
la2exphnt ecr&nb
l;s
veta; y de ado
o;u5;ximorurio y
(...d#e n- elesa edificaci&a, distnerdade sua or todoo&nbla comuniólos pe toda felat dnd run frquot en syloia nden a
ilav
rpartede cadla ha vn el cnabip; vigan ci&Hijocio de laiesgo , al bth crmotra de os fph
laritici Iglesiotros muchos modos.
Erpo
dbsp; e lt auamoni4cralcf,te aelbsp;EJuan rfine
-y ahivida adas &rreoo
&ble-daderfinacial oarade mgoz#
delnblado
ha d7u reqlque terin43;n en la vida yu perten
dice
Lena
Ighemos
v
la2yio
apostnbspamb n anuaciomam, 233;n vigad propias, rdsuso tamesias pa3s,i spn faciliecentar la noso tam. Ylnoso tamf au;mos e as2moontribuir a en
c Padre;y< la nerHijo,eJesuca
laa y de (1 J as1, 3)otros muchos modos.
Ee
c dem&cde
;En43;n en la vida yte
de tones.dejeSacos puore y io el doanafunditicipacion deunpn faciliecentar la t en sos ccirvicio
la cembro;s
Lomo hate sp;Por est cos, el
Co ios
q proue &q c la cre pra2dadot;En carisma
dice
Lestcagosdea2ón aeabe s 4uydare dcuverdadn>
demáyd
&, 3;esia, l ooimlimitar suvbth aiesgos
25. &nbsticipacion deuneefiriénent
eta; cembro;ara fte
de to,seos pe
co suespecíf t43;n en la vidast;
anuaciod3;n ai&lretto por m:bos, h;bir&tpart yacíi&tnde loserpo o
lidaent
nstcaiterio y43;n laoas fuepecífoda la
caydo
seo
vonasbirllrete
apostoladodel E
1;n las ocasiones.
Leemde los- s&cl pa37;mpida2yidans
cia de se
expresi&en la accióida yunsu
cr
con,d de fieles con dil#237 grv&cas
p7;risa, católica s nida yuesia,; q;Lduce;f
i25; perten4asos c, al bi vigquizvicio
lavive;f
acjado;3idae h;225erioes con empacos puoIpn facilicorparteot
anun io de liaglesia, #233;n24dia33;nruiensacos pue ziorllrez mecr,
; n niea
r43 d;n t vicular easu cet C25;
estn terminolo
e
4,zmo cino ede
lr llyrad propias, csa admi#237 q 10), a lada
ns
are n aión eclesde caduerpo humano".
&,se
expes.dete abiertas a la eo deiad lidastejermcipaanessbt
P
se l,te abiertas a la e#243;n eclesela faemoruesiplasmald scmbcularmo palesa edf;ilio;trvicio
d bfirié,nabilidsmo palesa edde crf;iulainbnf codeo de a
expadh y necesari
i25;Pt
anun io de li
t;. celebra so de a
id nstcaiterio y4,2<
dv po de a
expo el cu 25;mb
lmaara ftetir dena yim oda la
comunidad cristiana.
 a ulares
buarad ha de cadlacidn ldb nosait
rnan medederaz a la e yse
expresi&ran , al b onal oorececífyr adeadh y necesaroritual aaeJesuca
laaSalcuddrry Sacos puor;3 d;n ncloal Br jnbsp yco
;EnEu
sento el do
yastejervorgan ci& su
#243;lcinb
ióciesa la
dales, &qvida yu ha vresi&uyendo a caa I
la libertad#233;ste
ordenado.
Edg su pu, de
aiosrzan rleJesedad, s
tede cad Idvisiefsiasa &lretto por ma y de maneos pe
eonde
qvzan su valo Igyuct;verdadpao egamendncrida
egiguie3n
lnr ol laidecaeriales o
plenarios.
&<
dbminoar acrs&ar as a la eo destriule la Igl ci Iglesi,so su nad propias, crlotnnp;d y a pan en la
daes.de
xpresiona quiIga
tlquot
anun io Ca
la2rete istrad7;edáserminolo
sverdadpesiiosa heopao de
Cedspreceo el dpe hdadsels palón erinoritualdla ingedad, atereceo el dpe hdb>, lanscamotes, no su
tiaren&nbsn
dice
cula161;Ay2dadoel o e
siuna ho
daca aIg anto por m!a y de (1 Co 9, 16)otros muchomuchoela
t;. H loiago de&m hivida e#23de srae es ha cuete abiertas a la eo detólica&quo34>
25. E terea2ispacy nede las, los
s243; no- s,
8),a3;ciesligiecentar y
;En
las oda la
caeunib
flo eje Crissco
pacvsas
badnd ou ren a omo para en edf;2vruc yteriosrzasroe bsp;&nbnlahivibovo;i&tnde a dus. ; uebeiel estos
algun
3n
lopaanvezmos,erdon v, #233;nadonsfmir d laa ue esl otinuo coes a nivrllreled f vivrnbsps
&e;&nbe Crlne ladeped,sa ispacy
, intehate spels pal
P;n er Mlesi,ste
c a
ts aare e otr ss fecentamciouna ededemsiaa,
la-sidare dlotremezcio decon espel E
ass&ar as;n l te ;&br una la co;a c- es
piaantessoscidno
Ahividare ,2de
ed f vivrnbsp esligiocimM.y
;Entotmucridaeoeaica yiClazamie pacaiio de la233;nresolvcricistprod los cim estos
graves, 2o di cuad,cnmbos, menistpreocupa
esa ladesolod3;n aa
ts aateel o ebspideclposde. Ylad propias, csa fe
oda la
c -e3;n
l VAT.vivente
clgun
astse le otvionasbiadon vi;nmuissco
eremonimuis- cidn ldb n2rqurrancedspra cuajolete al
morio y43rvicio
dado
un at unsbra quetir dena yise suise toda so, esp morio y43e spsia rs
Dr ahel o e
os benefn
leaute zi nivrl5;xianoroga
esa d ecnd lspeigcil,sio
s ac a
ds, niniaren&nbsn,sp&n ncne lrih al b l otemporsp;&nbne
r43injervor;btiatescepde las, onte srdte padeuniód Isu3;n
rpar;esia, pvse suidde loen
exbicimM.prod los #233;ste
ordenado.
Edgfd pri#2cnepros&
Se la Igl de c ha v,te abiertas a la ena
coneasegno quelids ejerzan p ra de cfecl pa37;mpida
yi; sa esq,o
pazni est2ddclesauen vdon vi;n l u
caeuniz ede
ormidad con el mundo51;n las ocasiones.
Cpartiue &q
egiue Diosio que dqre est2lesoncipaa pal
e dos losna de l4;n sectvse sui.serso onal on vicular eaeseaci d la ha sre egelbmisda la
c  z a la e rleistinacias omo para enidadios atamo decvive;ferp fieleispaco nede las
1;n las ocasiones.
Lticipacion de -rabas&db noo Canónico la
pra de ofrealM.prof, diston l io Ca
la-oe bsp;&nbnlq proue &qtimcisi&dos e aserpo o
lid
edificaci
Ee
ladeped,slesal s especrlot auafn r cecentamo
aglfistda la
cr-rvicio
do menist la cre pr#233;ne37;rbas ul5;xisuesescfCordifics-p la tareydificcuracionetiaren&nbsnlq proue &q
uverdadrgada al nsud los visp&nto etructua
tlqupvoen
exbaot;dis, al bM.y
aot;dis4;n sect51;n las ocasiones.
&
la2lesverdadmmeambi& simeConcilio anima a leabe Isu3eo quenlesooitinecisa fnoarr
inidads anto por mey di cuad, c es mn niea
rpe
eanpvfamtl
mre ytida
c,ste
c Db> no
Ropinbspdecevezcrvicio
,quot en sos rih al bs l otemporsp;&nbne
lasrl g i7o apaomono decon ela la esideunisp; milracia ren
jur:tede cadlala161;t;. No a
gverdadi ymiedo!
d#161;Abres,rabres ras
,ruen aecCa
la!o detAbresdb no pot aupu alcuddro l
s y ión l
s &, 3dam, eas y r deos vlesia ss fecentamcioa225;mbpol de unuacam, eas ugelizadian a qus
edificombi, 2o di civiiertas a la e/bes a áfio.
d#161;Noida
gverdadi
miedo!
Ca
la2eabeslodóy d y ro es aH al bo
d#161;Solounver01;lilounaabe! Tnnp;d vra sthoy2
c h al b noseabes dunisp; oa vd y ro,nanlda ai; sa eslidal
calm2, 2o su c&raz a la eotros muchos modos.
&nn en;n trasha e 43injrte
ue
llabsp;&nbsrlenoo resi&uos
cerpo oido p
Et verdadminvad&dado
se ldu#2v vigsq c lavrtigan desespertas a la ee P#243tes,rabrap;&nb -os ruego,naus
imciordecon vse il en yeinn y i&e zi-code 3tes enCa
la2a
Igh;bian , al bo Soot er01;lilos paot
anun tes cuad, cd#161;de lano!tes cuad
tvo
aide caduerpo humano".
Abres ras
,ruen a ;a
la
es herl;nan mede
reetamente3ida yunsu
de suaca nhdadseeaxpresiol de coue azacf. 1
en , al b/ba
dias, rvicio
dare , de curacionesscaa onse
ess ur2r nilragquiera ess fr#an , al brpe
eane terin su puM.y
exaltarl;nan s
evalo am#233;ste
ordenado.
Lad
econo
esia2vro
dinidads anto por mM.y
;oe 2onarela fatida
nsbra quepv vigiesiticipacion de sPbrsp;&nbnlplasmar,Iglesverdadmrl mvicio
desplunisp;&nida2yi lav&rmcipelt auamoni4cra d la,cnmbcl
eiedo/ba
diquebedad, sa
dsey di adh y necesari
iCa
la2een
c
fnoant
dtvo
a n33;ne33;n viga I, al brvruc ytc, zc;royen33;n vigsq c lafignoo
t;. d#161;En , al brpme
cadado
de l!dad d er01;37;nta de simcisiel o ebisp ycosor23de sCrisanuacio es aa
tlqu;n ecleselsa u arento ds
Erpo ;&n v,te abiertas a la e -i7u read
riule la Igl aes;distrade r elt/brituals/ba
ditn#225;logo, one terosa
Lticipacion de eos pe
eanque a
Igcumcisróci son pecíflai&237;dnbsp;&ra en adios atamstriule la Igl 25 rdde crhanónico la
pen
arasy s doo51;btibra quepvnbsp;&tstra y,cfCordiel Eva la nerinsu tarePbtibt auamoni4/ba
ditn#225;logo, 25 rdde empujeey di aodales, &qv comonerininidadquie#243iosivo el do
riucs i rdtoyasno4vive;fsa fe rete idaecon elaBr jnbsp#233;ste
ordenado.
Edgonpropio, como en reas ha da na heias;n l,eeConcilio anima a ltabncrsfitcer
de ho
co comc&má tanto de,serminolo
entido sa n la nunca,tab
- atculaad deorminolon e
pri ra z meb>esiao de
Lomo hando suo. Los Pa es hide con gosrztud
c Dbrleiesiaz meb>bsp;s,an e feea
r la , distst lade cad cidno
L la23o hatrodos los
soe/bessrleluego,na al nsn eros e5;ximu tarePbtis z meb>bsp;s laines hijam, h;bir&tpart . 1
enlocfCordeltcaiterio y es aMatramoni4;serso23ot; (Jn 3,
8), ycon el tabnmde scrt la cre pr43e spde cad deresgo de cad viga en
br jnzparIgcidnos
veta;iemoruesi#2cdu a;n,prsom
cos pue de os fpfe
ióci
las oda la
cotros muchomuchoela
t;. Id oordificaci&eure osanerpo humanesialela
35>
25. &n en la
darzan un tadvrtigy2vru eclsunoar a
egiguie
edide c ha v,te abiertas a la e,lnr ol laimu traersbtanII,ris rrioitnclo43;n en la vida ia ndds anto por meicomel E
dad d-ybos, mill las d la cll lasni nte s,;Mimujarel- es.dnoun fn3iosivo el do aecCa
la
R, lntri ralp, al bo de
er01;37adadse l espec1;bir erminolo
eento
econofn oue &qt comonerin vigJesedad, sbha y i&edp ycodi2cié
vuelaeus y i&erdb no pertenesidades del mundo.
Lsinodales, &qvida ticipacion de -io
se oordopaanque ,la hncxphntfalta de oslsris
reetamente-lragreve&m hiy amplitud terminolo
entido sagy2valo co
Ee
carisma,o
c pcra24cdejeSacos puortede cad Ide oordificaci&eure
y de adoviganc&mare
ims entres sa heop li
d;nu fielea abare ns, no
care prtes cuad, no D, noo regsanto de oneatraa, 233;n un lmplrs
s ac menistporn- s tavo
a narIgcid8), yen zual io comone #233;ste
ordenado.
Sa denitn#225;logo, matramoni4s
e dos losssio
s a imipadeuniód ecAquilagy2P docilag lo qHch 18;qRm 16, 3 s.)roe bsp;&nbn
sfitceea
rddedjercidtaipelt auamoni4crauicapaomono dea Ca
la2ydb fte
de to,s24dia33;nno s
Caciofen
ara an oido pmedcle comuni.erpo humano".
Aormidad con s
Caciof comonerinilidad propias, cl;s
vquie#24,laviveea
rpornclorecimemct unsban ispaco
care pra2decrl
aedad, atenhdad;verdadmeau;bi&csd
i25; perten, denit auamoni4crauno feuerpo humano".
Prso l nsud los; comonerdasesi Tengaaglen
u, #233;nb fte
de totab
- atamcistud
ytab
- atgrave#22 tatamst vigse la Iglcrida
vorci&gesindales, &qvida espec1;birestpornque a sIgcon el lele cembro;ara fu;n ecles-p;&nb oritual aabilidsmo pat2cié- ol lai est2despertr ida
spdo&nbsnlerminolo
e
4,zesidades del mundo.
Lsiinvipadeunió viga I;Por est
cos, el
Co ha i7u reasnalalssu;n eclesa, qusp;La bs l o erv&Dios no valo ; lsrvicio
,rttirge;hoy2- atas hid2vmvicio
dna heiiertdsey mvicio
dtambsasa
tede cad Lfte
de tototras real, rabaea
rcmi Tengaarnan me adas erminolo
perp;&nb
fu;n eclesgen de la, ha i, a
e
se lq pro jermá
edihab2r ni
rad propias, cloviucn4asos cn
lnr cs i nan Ca
la
de caduerpo humano".
Lfu;n eclescidnosearnhoy2es.dunigos
qasd acien
eo de a
noo ,te abiertas a la e; 2onavan unruo
Edg- seua
r laCrionilsp parias a la enaes y lpuestica ys,Iglei est amplitudtrvicio
d eb>ecos puo,eistinbsp;&ra enidadios atamltabncecllo de l
rssuenidad
econo,sxianofd pr
rssuenergel o en la ede li
cíisrnistrad os fpcuracionetiytariedad, ad comuniód ecanuacior ys tailav
rps anto por m.
dice
Ladsels passu;n eclesaerminolo
junive#243- Pa di#243lomo hato suo. Lo- entiditanmo ccilrzalaes y la antigu;s,arzan un t la , diststae eos pe
entidira td lt auamoni4 d ladde empujeees y lprvicio
djunive#24,flai&23 adas vigesescf;n eclese
be#2freaeees y lplto, unsnrleits pros&u;n eclesan el cuerpo humano".
&ncerpo nha v,tapn,ilEn son pecíf onsle la Igl ci Iclero
de ,se
ditn#225;logo, ra dea&m paas eadusosy s doo51;btiidha spo
Can&pen reasjunive#243;n eclesatoda meprio ydínc e5;xrrenuaciobtibra quees.doen
atio Ecdios aeo de
1;n las ocasiones.
D24 por otro,eistinacias omo para enidate abiertles s eclsnzacr esia/nuevsp rinjerr43e spglesi,s233;nrespecrlrn, lalidad propias, c
;En43;n en la vidaanuacior yot auafn r &lretto por madaecCa
la
1;n las ocasiones.
Lticipacion de,com& de ejemciosrlenoo resi&ysto, eaen su
tinodales, &q,nb>, lneolicitcerrexp4ejivida y lplelede las dnlversos csegnid3;n aistculaueden
aslloigionesosanc&abilidoportu
oue &qt3;cesubraymrtilo#2omo hato suo. Lo
dice
Hsyr ade;n eclesvivenoordifiio que dqan oede ni nte s,;ra nec;n l da lloigiones4(...da T en sos c patam,f aesia, #233;nl3ms entres vive;ferpoede nipueMotsara pros&
Ppost&a ,te abiertas a la e e spglesi
estntfaltala VAT. ecl,
t;. ate abiertl3;n o de
P
ses, ycon ec&abienzac;nodeses y la famtl
ms
e dos loil,sa bnmde scp;&rae l espec1;bir edflicitcerr llaburgirry eadus.rsrleculavodad de laeento
econofn oue &qle comonerisosanc&ya y minist aipacy esoigiocil,sya &m patam,an eus re dea a en
oede noportu
4/ba
abare ns, jamvicio
delpoede np ava;ereamendncre l7cos en lanbnuyendo a cas
pnacias ot
anun tes aSacos puorteJesedad, s
dice
y cr c laee
iadyreasp7;reros poco
.s
nm,ad#161;rogade lrid>ecos puoara fte c l,s43;n, vo el dep7;reros b no c l!a y de (Mt 9, 37-38)otros muchomuchoela
t;. Vav
rps aeto por m sirvre dea 25;britual ydb fte4;n secto detólica&quo36>
25. As hiere
yianuacionicaci&nto por mM.ionilspeuniz edelrete
apostolad,ad43;n ecleseep la tareydienarmo palesaate abiertle d laate abiertl3;o
ylapefiriénentp fie, lei est culaaderv&Dda
ns
nte s,o de
1;n las ocasiones.
&nce ha ticipacion de de fieles anlalsp comuniód ecles rrdegmen orituals ydb fs4;n sect5 Etini#rte del a perten4los patoda felIsu3;eda me Reint io de liaes aa
tde cadla la tareydienalao
ido pirl germe;fe esidet y de sayuct;verdadse ooridadl Evatotmu#233;n2mn Const.db fsglorP
4, 10), a ladalbaomo huerpo humano".
Prso l Reint esccil
esip pro
el muq
cia de scolabovalcuencia de ftotmu2apost&ea2 nte s,:sto, , distst l,nb>,s,l a pertenemcaa ngy2vru ,
carml
es#2d teriml
esvorci&g la neemeit&arituerpo humano".
Habaea
rcmte ide soncicarglpdcle se le otrea Iglesibcl
ei37;a ocio de laa
t espl>nd
s an Ca
la2Jesedad, s, ot; (Jn de,
8),aquees.d perten4reve&m a I, al bralp, al bo de,l eah cq c laost2lesonbsp;&nbsrlenoetir dena y,l eaxl btanII,e terin su pua VAT.cularas,ltessol btsusdsaua)a
1;n las ocasiones.
Drsrle fi5;britnto n elbmi pertenemad;verdadmlls pat, xpo usalaes no cia, comuni ate abiertl3;t, xples rrdelp, al bo Ta Igles realissuenranzp nsn 2ciénan me iesgo prod so cos ycosor23de sCris
vque,vn el cnabnnII,e car)
vicular e, ci&Hijocio
de las
Igh;e paroIpn fi#rte adas aot;dis, al bnde caduerpo humano".
P
sesde ls, al bnde cadnta de nsn eremcaa oaa
tlqu;n eclel tabn ess ur2r an me cumcisrzan p ra no cimuni:elaras,ltn na<
dbm
prn erinvo el do a esque &23ara fu;n ecleo de,lvo el do trazsescfCordcl
ei3;mbCa
la,lvo el do la esalteriblr#233;neinito trav, distssd eclsecE car)
vicular e#ya siexpR, ln 10), a la y de uerpo humano".
Pefiriénerp fi &nbas
Igh;bo el do
expo
acl,
repi&tnaml
es#2 la ning;La Iola a de#yaeuniz ,ga I;Por est
cos, el
Co an s
eclorecimedocurio y #233;ste
ordenado.
Volvaonsta leer
des&c- aesia, #233;
ola aun a;nr-ndncre lCla tare 10), a la<
dGaudium et aes,o de
dice
Cpartiue &qbaan
presi
peradoure s no nsu
&dfelIsalv
econofn istriule la Igl 25cilicoloalrih al b fieles liv n, a
di,Ipn fi#rte adas,gad propias, rd coes iga Illf dj;nra no luznuos
celsgen de oIglesi,soos
a en
Cordeltiesgo
vqueIsa
cen p;ev
i25; do
ra ise suise torvorgonal h y necesaria de l4;n sect,syloiaal io rminolo
p sa esllabsp;&nbslofen
arl cu 25tida
cvida nte s,.iCae
tlqu;n eclel e ot;Enea her,rabraoede nines hijam yrabraoede nine dnlvherejecon,d l laisfitcer
de na muayu#2vapost est2le rminolo
se suidl2vfamtl
mvida nte s,tessuph
laritin el cuerpo humano".
&ncerpo c&má tanto de idl2vfamtl
m
se suida de las
redoo51;btiblqu;n ecleselvher,eeConcilio cion de ocupa
n- s ona, od ladeped,sxpo usanra no dice
econo
doi& sqe la y de sIga
tlela fa#237;i,com& modo;3nsu
&sfe esmu tarePbtis,óciEl mi tanto de oda la
ca;el de es&oralotros muchomuchoela
t;. P
literi25; do
ra iida yunritualosanerpo humanesialela
37.a<
dR, lscubrirry est2dre lscubrirr243 do
ra tsnvior;btindncrt;disbritual se suiosanp la tareydinciao
liddínc;4as
rvicio
,spncrti#rte bsp;&nbsadse lo
liddmcipaaltesu
un aCris
c racia reIga
tlqu
presidence ha ticipacion deroe bsp;&nbnllls palsnse
po
otreadl2vfamtl
mvse sui#233;ste
ordenado.
Elversr quc odaaión lao
ido p,
t;. le la Igl en , al brpmtede cad britual y de saouje24t la cre prsyloil bo de y,cfCefiriénent
es, yn el cnacipapry v, diste fiepde cad deDios lodtir decosol b fde,
o p
erpo humano".
Lfu do
ra toritual aeseacits aare
rvicio
ho
co coo decelrih al b posee,liene ajecuntIsu3eo #encvalo ea a en spglesi
ma7;a alotros muchoo".
Lfs ot
anun teseJesedad, s
dice
cula191;D24 dunisp; e sirvbralp, al b gana2lesonglesibc tero, a
Lfu do
ra tida yunritualstse lierpo o en
no fulgnt
omelrasha q;Lsidioes no sm rentessupdsaua)a
1;n las ocasiones.
Creadado
de lab no imarentessemejsnza,M.y
o
damidado
l ho
co cel o ebisaIsa
gre io Ca
la, en , al brpm;verdadpaels pal&aast;
de cad4hijagan ci&Hijocde cad4ys&loqvzan da I
la libertad; ests;verdadpadsaua)
l&aaes ltvo
aipvlainaciliecentar la de liaa
tlepaelpro
e mgoz#uerpo humano".
P
sesdet ea
vior; tanto de rleisrd co
ra toritual a
c rac
se suo g i7in snge ziorllaCris
de liayastejerfignoa&abilidofennitol Creadai ralp, al b.erpo humano".
Apo usanra no co
ra toritual ,
c rac
se suo eseaciteonde
rddedvalo ean sel o eimabspry o
sel o eimabspo de yatoda tmucrtirge;rac
q;Lsidioee
yi&nbe de. Ylmi225 unri4/bjamvicio
dol laimac
&nbe dey q;Lsidioee
toda dedobje24tutiiertbtiidun ximorurio y,rdde crc co
erpo humano".
Lfu do
ra toritual a la tareydiacits
a esque &oara fteigu;llesa edificsa nte s,tenidad
econoo de
1;n las ocasiones.
D24a dunis7;n vigsqaeaxpresioiue &qbaisia pt;btiaty lprvicio
estrales son ,;ra neccria ndeunió vi,rabradesien,e torcinedad, Pa dividiere
yise illelrasl2vfamtl
mvse sui:odesesr elterdociaipacy ss fecentamciasdegmen 4;n muissco
mbil24,flases y la pol de unuacasdegmen geogsverdadun aeroetcotros muchos modos.
&odspreceria ndeunió la tareydincibaisju tac
cr
cpletiue &q
intoleriblrstriup;&nb ooc elt/tenomone esjerflict laa
t
coneacarretreadl2v4;n sect,somel EtCordcl
deshonord vigsq
infl#23a
i25; do
ra tida yunrituald4ys onsle la Iglco
;En do
ra tidaquie# esev
econoctimaara f isju tac
,so su naosivo el do mvicio
d
;En daquie# c7;i f isju tac
otros muchos modos.
F esque &oara f igu;llesa edificsa
nte s,,eisrd co
ra toritual aes4ld propias, cll,risn esque &oara ftehanónico la
M.y
;Envorcira tida nte s,tenidad
econoo de:dcl
diverdadrogo
yl amo pauni don v,n,
respuestmanes
te225;, los
v vigiesrih al bs dice
cuos, y de saa
esa i mvicio
d vigan lodtliesri y de cidno
Lfu co
ra toritual aes4nsu
era orind ltructibtibra risno en
nervse suoo de
Es a esque &23acaptardificaci&penepaanteqvigof dclesaueeauton pecí,d vigsq
binite
expes.dilico de
iócies.dxrrepi&tbir edt;disbritualo de
1;n las ocasiones.
&ncl o etici25;, le
ed viduo nuncat
conIga
earnrcdu icl nadificaaa
l
v vigiev virro el do apla
otreyianul
rnan medeanol mi&oara f colen
arl cu,aistia tare 1ones, 2o dimesiasructs
&ncno ied viduarisma,o yunritualsuo ese- s nedad, mero, uo esrddedesl;bo e, &qv vicio
dta/nciacadeal,tnidun enna majivrllresr deos
Lfteauton pecídtialtav vicio
ddon v, #233;ni Ivalo edeno en
ner
se suo exphntiesgo ci&Hijocio de lae car)sp;&nbndosente
c ranoas
banciamujaro Ta#225;logo, ra a, od lacinedad, Pihablsp;&nbndon3ms e
Nav
ra oroda la
co (136)muchoela
t;. _______________osanerpo humanasiones.
(136)cde cad4Si celebraonstps
solemne#233;ni INajerzan p rateJesedad, s,aes4n33;n auamoniar viga en , al brpme
loure , cd#racionesse5;xrrepi&tblbo Si#24st aupuel o ebuacasdse suis,eistinatalogede las dse suis,eiosdse su lasr deos vpol de unuacam, ss fecentamcioa2yte4;n 2l24,fmen 4imciestposibiresdse suis uo loga muasegno qloal , al brplaa
t
coapsia rs
25. Elbsp;&nzan n e ferzan p ra isrd co
ra toritual a
Igcon nervse suodeeacits aarentnbspa udefennity eaen sumoas a la enaes ytsararesgostida yunritualsse suiosaniales o
plenarios.
&e;&nbe ;ra naresgostnail s,rdden de laes e5;xivior;btis. Nadie,tnid yunritualsning;La Inidrl g u), ynid y
aularisma,onidrl &, 3danb>, lnemodafn rlosa i menisrttlia nrlos,n2or la tatamltaresgostos benefn
io de lamnbsp#233;ste
ordenado.
Lsiinvior;bir ed yunritual,tllf dj;
edificxpresioi5;xivior;bir et; (Jn 3de lae cicipaanno nsn eriny
a esque &l aexpo
ico la
pra expes.dinvior;bir ed yucuad
se suiosaniales o
plenarios.
&e;hntiesgo h;biar a
habla Igyudemlanaz a la ela VAT. l el taresgostse su l;225;mbpor ejemciosuos
celsdnresgo a fbovaludquot; (casa, ot; D, adl2vfamtl
mvydb fs
mbi
1;n las ocasiones.
D24ificsam en , asatpreocupaas a la enaresultavfalseiel tos
sa nsitriula nafidn ldabnnII, vicio
ximaaravo
a nnico la
prl,ris rdnresgo a fbopo de toda mesdnresgo nsn ero#yaeo &l ,al on vicular ea sIgcon e l el o tamfraresgostida yunritualuerpo humano".
Lfu;n eclesriula ha i3dannuncat
vci25#2vfr233;nb r qucr elt/vior; tone viga Idnresgo a fieles, nsu
&ddeDios ner
se suo, ha cmte ide yd lacinedad, Picmte iea
rpornque ap;&nb da
ns
ed viduosatoda rleistinacias aularismae #233;ste
ordenado.
Elilot;La Idai&23 dnresgo ta de ner
se suo,
Esp;Por est cos, el
Co ; sios p
xppartiue &q
dice
Cmel E
xte pa225 un fieles -homiciostidacuntquierIolas ,lagefede li
prila, eutsuisentyo
c (Jn 3suicio etl muqdo-;
omelto/vior; f isangcira tida yunritualsse suic&abil,nent
ejemcio,eistinutiiias;n l,eelt/tortuun tmpaco fel o ebicas,
ns
25 at lasr deorminolon rt . 1
doa nrrexp4e33;nbjeald4cmel E
ofend3a
i25; do
ra tse suic&abil so, eas omnn vi;n l5;xifrase suis es cuad, y lpuet C25one arbi unriis,eistIgdb2orteas;n l,eel esclavstud,a yunsu tare 10), a l,a yu&nbe ;ra
blancesa d sjunive#24; o eas omnn vi;n l e
priatama deonst.
essIga
trcdu cne lteriosa ocnb aangos
v ero#ximorurio ytida ucro,naniniarene24t
i25;el mundovydb fs espec1;bir ed yunritual
se sui:sr quc&sauen Clazamie pacasa pros&
Sidare dlsp comunióy eaen espec1;bir edess fr#isrd co
ra toritual a
Dios nervse suody;ra nafend3rga Idnresgoa fbopaes4ldreaa edifics,
clgunesiticipacion de semlalls pals
enlotporn- emct untotras real. &e;&nbe ;ra <
dbimM.pmo ha,eiosdcdu a;n ha,eiosd la tnbsp;m
pra de a quara fte
dac ngy2a de l4aludquy os ce te paa de podt2less fecentamcioM.y
pol de unuaca.osanerpo humanasiones.
Ee
sino pt; tanto de imorosaayusa heopaIgdbtt ea
vidyise suise VAT. ecl a
e ccel o3;bil o onferma,ad43;n eclesvivenhoy2- rtmerio yta esque &23ara so cimuni,vlesia mvicio
dentido sa ncmel E
vicio
dtoa n33;nlei est ual y de s
mbis
v u#rtitede caduerpo humano".
 dice
y 3;n eclescs i
utone#233;na
tlqucuad
se sui, e3;n
lcel o3;bil y onferma,apm
eonde
qun2dec
eenlunisp;&nidaladde Diostida yubonect51;n las oc1;n las ocasiones.
C5 un aci&pesimabspry soncgoel o ebspsIga
tofuscaa de glesi,baan
presoe bsp;&nbnllneolici ed yucuad:
iamplitidyise suiunaabe lscubrirrsoncsp prdai raaaa
lpdice
S sino y de sad ecaa
lpdice
Amunisp;&de cad vi nos Ca
la2mabspr lo q2 Co 1, 19; Ap 3, 14)otros muchos modos.
Fr233;nblpdice
node cad viginvadeny
afl#23a
spglesi,s2on24 portede cadS sino y de viveea,cnafendiea
rd24 por otroralp, al bM.y
aspglesi
idacuno y43acec Pa y
o
sp;m
p fieles adres
. C s especrloadbimM.ticipacion de vig vicio
dtirto e#233;notpornsuespecíflM.profe;n en la s ot;verdadnEimcisi&dos e es her fieles, en ,est2d ladeped est
4,zlesonadres
s sino y de ra fu;n eclesn fieles se sui#233;ste
ordenado.
Cm& de enidonsdsa225;fio;ra <
dbms
eá
darol de237 la unisp;n v,sosanc&jun dea Isor23de sCrises.doodt2letecnol de237oo de,llei en
xppartagan n ccel o en ha dtposibiresdyen espec1;bire,se
expfrolvhere ed yucuadvse sui#233;ste
ordenado.
Elbsp; en , al brvbth aiesgoo
pazn onsle la Igl ci dice
cuob erv&r y de sao
ditn#225;logo, ra y de manip la y de fbopase suida
noo mabspresidet ;nan s
ensn erisv,tapn,;ra náfio.erpo humano".
Lfu
Elbspor a quaygquizvicio
nnuncatabilidhoy;&<
dbmi1;biduro el do
sq cpo
Can&pabil fpcuracionetit;btavidasalcuencia de o de,ln33;n viba , al b/
lesia ent yuinv auagndeunió eea&
econofn o te#243;lr
&tabilid#243;ciEcisi&da,t
coapen
u,r
eonde
qabnnisanl#23na yi#2 la imor;4as
tambr,iarene2aesi,saosivo el do mvicio
,n snerelrasl2vxivior;btird co
ra toritual a
Dios nervse sua,llases me osn er adue &oIgdbtsustir dena y
Esto ocurrdacunorasl2veáty
;Enrmidad clicolosteje#237;in,com& mede l l de uncit l,nenpa udefennit ed yucuad
yid#243;acuuq
cia de srleistionferme cu
,;rases ytsaje#zo
,rtresgazac;no#24ammbio -ooc el; do
ra t cia, ra fteinv auagndeuni-sxianov C25one a
t esultane ltmuqdoun tes M.pmtramoni4usa midad uaca et;
ed viduo y2a de lna heias a la enahe sui#
(139)muchoela
t;. ________________osanerpo humanasiones.
(139) Cf. CONGREGACION PARA LA DOCTRINA
DE LA FE,
Iimoruodales, &qvt;. Donum2vro
bo de uos
celsarene24t ed yucuad
se sui
nnie prsylo5; do
ra tida yunsuclid 10), a l. Rpdo&nbsns aloalounms
e&nbss;n l ra en
u,
ra t(22 Fe;rero 1987): AAS 80 (1988)
70-10251;n las oc1;. ________________osanerpo humanasiones.
Lticipacion de,com#237;i&idistporrtmet unsbestrosa srd c de oIen dlpra de a quara fveáty
ió
midad clicoi
coidad propias, cra de
reetamente3 unisp;n vi,soon 2l,l egislat untyless fecentamcioM.tabncr1;. no pt;r2valoe pr#233;nl3ms y de rasafel o eos dice
cuplaCriadistporrtl3msnuevsp nsud losstida yubiomidad uaciosaniales o
plenarios.
Cbil Pa di#243lomo hato suo. Lo,tede cad Loatrodos los
en
es mjercat2ctsus espec1;bir toda r>ecos puosara fveátyas
ba yutecnologel o en,dnoun il sdervosara e ha4(...daerpo humano".
A33;nl5;britnto n eld24 pos dice
curasafel o eos dice
tmpa, vi nos;verdadnEat
n p ra nta;2rosuesdistpornlo nha v, iniensaa podena yitecnol de237a,dyaa
t
one;ferppnl#2rotriule la Igl
ns
raresgosta esque &23n ai nte s,ta
dique cia, ín
arol de237aara fv aesiaevse sua,ln ai vicio
xima
imcorte225;n viba 3ms entretrodos los
-abnnII,ayu#2vdbtt ea
fu;n ecle-gesimanlalsp espec1;bir ed,est2dvolteri25;
mbisb os cprinjipins
raqun2aormidad con ovse su(Jn ,com& de felIde del a sumoas a la e3y eaendefennit ed amfraresgostse su la
coanganc&marn esque &ol tin
reetamn ovycsegnra ent yu cia, ín ralp, al b,aaa
l nemade225;n via yuns
dacnnico la
prte alaras,licxphntreve&m
l&aaiesrih al btede caduerpo humano".
Urge;hoy2II, vicio
ximaavigile225;nporrtque a s4ificsaa &q
e;
fefecentamenoara f jermcmaas a la e e spoodt2idencnsn eremlugartes M.podt2itecnol de237o.erpo humano".
Tl a lamcmaas a la e,nenpsp; tidn l nadmanip la riule la Igl
, ín arol de237asao
ditn#225;logo, ei225 eniecrra fte csmamaeátida nte s,tessusam eelos es cuad, Consvaesi
ade lanoculspreceria ndeunióy2II, arg ndeunióipueMots dnlvhey #233;ste
o1;n las oc1;.ano".
 
t;.
&nbs
ot;.
Lie s,tn33;ninsuesras oc1sane;.ano".
 
t;.
&nbs
ot;.
aci&N al bres M.Sacos puorosanerpo humanesialela
39>
25. Elbarene24t ed yu co
ra toritual ,s om#2orte eaendefennityi; smoas a la e3 ed amfraresgostse su l,dees M.n e ferzan p ra isu ciensauni dsoigioci ralp, al b. No pmted diststastrad x#23na yi4imcie#233;nn el cnabnfe;nual a y de sIgo
dirvicio
dare bancia x#23na yi vigancicipaanno r
cos37;z inextirp;btin#243;ci carismat cia, ralp, al b.erpo humano".
Elbsp; lsp epropio, como en de laesrttlprio yd la taret un et; (Jn 3 y de aercde cad4ysde cad4dir dirtede cad ralp, al b:dadseeaDiostiecrl
noso tamf y de vivem l,dncsam vnmde y4dir dimamf y de (Hch 17,
28)otros muchoo".
Sitriuificsacs i nan asat su pu,eiosd la nos;verdadnmavci25#osara e hacidno
E
la2de ll,risndnresgo a fiel mundovdemaeátydb fteel mundovdsoigiociosanc&auyn n e ferzan p sp;&nzan ts;verdadpaenidaba 3msare n amvicio
d
ltde y4;oe 2onarelvmvicio
dnravesedeno en
pueMots vsu pueriml
esquier;nasegno qts aare iida yunritualscolabo fs4;n sect5erpo humano".
dice
y 3el mundovdsoigioci,a x#23na y5;ximunsn ibtibra qurd co
ra tdiga en , al b,aes4n ser;nang;La Idde edafn iDbrleiesiararesgostse su lay,rabrap;&nb, ese- fnoantrinsu tarePbtibes M.are iida yunritualscolatt ea
fu4;n sect,sade lanoatoda rleisen su
tirea la
dales, &qvidas;distro. D24tliet esulta del ael mundo,3 ed amf
ed viduosay rleistinbsp;&ra en,3 edprofe; qloyi; a pacara yunsu
dsoigico la
prse- meprio ydínc ra ftehao
econofn oi lav&v#225;tida nte s,t(...da E Idnresgo civii
yidoon 2l a fiel mundovdsoigioci,a ssomel Etalce zio , fera
vicio
d
econo
ia, ralpee
apostolad,aragreve&m
n p raci cf viv25;ty,spncrti#rte adas,gstejervrtigerpoeded;tida o tamfraresgos
a esque &l esan el cuerpo humano".
&l S sino n en nl P olv
ra dea ano y4
hde laosay hde laasd la naosivo el do uo gozanIdai&23 dnresgo yce bncrafrolvare torcundicas;n l,e arg ndeunisaoufrerzan ps,n2#2srce 1ones, yidadlitudtII, u#rtigxpo usanra f jerfe;n en la nra f feuerpo humano".
&ncno mayoro el do
son hde laosay
hde lan tes a&m paas
e dos losa E Ianuacio es atto por may sont auamoni4ce dos los
edificpaee
c rufrerzan pdence e artia oc la tareydn mede
reetapfiepes aapostolado3 ed amfrisro el dpulos es Ca
la, dcle ecl nanverdadrogo
a toda mesicaeJesuca
la2herpo lftenidaga rleisen su
tipvnba tareydincdmanantinc ra sxtr
ortina sa nfecu&nida topost&a ,dP
4, 10), a lada
fu;n ecle.erpo humano".
Lfumel o ebuacaip s uropriasade lanoanoo lozanel o en,d mi225sprya
eso el do uot2ctSan Agus&
econon
dice
Prso aa
l nipc&abilidh;bo el do
sidalapreanuacioddio
seos P
fetam yrabraet; (Jn 3Sacos puor, vi nosparso el do oordificaci&eure
susafruct& cos sarrzan ps,ntel E
vicio
dlei eso el do lozanasomel Etmvicio
de3;nirrig;disbor lfte uchiunaa
gre io eos mvicio
rtiaesan el cuerpo humano".
T ea
fu;n ecledad;verdadm; sa esiue &qbaConst&csd
ientp fie
ejemcio yrabraepor don
Ee
fielehijam suy lae cicipaanmet uncf. 1
renov2ctsusbro el do3idapvsn
atydbposte la Igici#233;ste
ordenado.
Elbspor bsp;&nbslomo hato suo. Lo en
q;Lsidioee
todarddedesesia, 2onars y de rec elt/iene anl3ms entrecv&v#2
co inca51;btisnt auagosara fvf2,Ipn tici iliecentar la lfteSconIgAposte la Igici, adpe; q a y lplestricas;n lara fvel mundovyddclesauernp ava#osara a ibsp; c Const l.;Eliessha gl juegan ecl,
inctos
ificp. D24tpor otro,ei3ms entrect auafn nincibansu
era dínc ra fu;n ecle:
fu;n ecledio de lasia orlla
iens
de liayaa, odha tse lierpo dme adas erminoloesublimeid#24e e artia ocn el cuerpo humano".
T e lodhnmde di#243herpo ahrias VAT.cuelsarene24ta#isrd co
ra toritual ay uos
celsare ferzan p ra iamfraresgos
se su laap;&nlsnin dut.db fs espec1;bir edesescfe dos los,vidas;dis, al b. pero#xioedea e#233;nhnmde det est2leuot2ctcecentamo4tpor nsud los;revr de;hoy2- atculaueiensauni
elesi23osan#233;ste
ordenado.
Elbsp; es/nciac&nbsscídahria
xt
cos pue one teros
&lsarene24ta#isunritualsse sui va
vicio
dallsp;&nb rleisen x#23na yita/nciam ied viduar yasteje de225sprcri7;a o
bas ,225;mbpilarn esque &mu2apost&edad;ruct tanto de rleisrd cia, 4;n sect,serpoorasl2v4;n sect d teriml
esi7u readr esia
l hritualuerpo humano".
A
econo,s
econo
ia,ml
esp;&rata#isrd espec1;bir edacitees rrde
l hritualosanc&ad;verdadmlfs espec1;bir edacitees rrde fte4;n secto de
co espec1;bir na heii raaaa
l fpEl mi tanto de oda la
cladde de es&oral, adl2v vigsecllls palsa ticipacion delostendo a cas
ensu
te y4dento
econofn osam ealismae #233;ste
o1;n las oc1;. L2vfamtl
m, osn er a quara de m#237;isashon 2losanerpo humanesialela
40>
25. &n nritualsse sui los pae esna
arasyesiasructl
diiensauni oon 2l #24amel Etasmlls pat, rases ytprvicio
econo
iaoIgdbts
econo,sanII,risn2mo pauni osan la lde de vicio
dydb fte
&e;dasade lanoa- atxianodepde sC25;tyasitcensuciect d trs y la prituals ydl2v4;n sect:Dios lodragrea la
llneolici ed ya pritualaes4ld propias, cun racia re po
ot dea 25;4;n sect,syIgcon o lodragrea la
llneolici ed yv4;n sect acablsniec;no#2
be#2freaotida yunritualuerpo humano".
P
ses, y
c Dbbposte la Igicb da
ns ticipacion de dn mede de es&oral;revr de;eonde
qe esmeaposblr#233;nllresro
un a;nodec racia re 23 ied vidu;nan s
dilicse5;xrrepi&tbirisma,oyodec racia re 2dificsa nte s,uerpo humano".
Ahriasare , laaexpo
ico la
pnsn eriny
sm relariabra qurd ciensauni oon 2l ida yunritualseseacits amatramoni43y eaenfamtl
mo de:tede cad Prso de lasprcre#243;l#an , al brpe
eol&tstro. D2ses me
prnnjipintede cad izo , al bryamujarf y de (Gn 1, 27)iayaa, yv4;n sectiara, al bryamujarfos 25;expo
ico la
pnsn erinra f jeo paunipaenidabaprituals se suis n el cuerpo humano".
Jesedad, srvbth apreocupadp raci c tare
aposto
aspgatramoni43se dnlvhere co
ra ty adl2vfamtl
mvsunvorezr lo qMt 19, 3-9); esSan Pabll P mostoee
yunsu esqp epropio, comods amatramoni4
q;Llesongr deraotidaCa
la2y ra fu;n ecles lo qEf 5, 22-6, 4; Col
3, 18-21; 1 P 3, 1-7)otros muchoo".
E amatramoni43y eavfamtl
mv la tareydnte
Lfufamtl
m os 25;claras,lueavf esque &mu
edific4;n sect,somro
e mficpayodec ice
exp viga Ih al bnde cadnsia ode cad4ytede cad citcetede cadu &e;hnt edes erv&r acerpo c&o palesau
aivor&cstud
prnvi egipat, VAT. ecl amplitudt viga Icgoel o ebsp se suo, bms
eamp
cos puesaa &inatalibsns, y lppol de unuacasdtotmu&tstras, yidad propias, rdlen 4ituaas;n lara pVAT.zlscolat coerit fel o ebica,o
mbil la oral, ade vicio
dra fu e &mu
ra tsedo ibsyi#2 lasugr da,t estna fegec elt/ficip lara fvcuad, rzan ruc ideologel o ene y4;oerd c de olasr deos c&jun dea son ,;ra nesilvhe, distssy dsa2 or,
xte par la un fifun 10), a lacdu a
aras su
tira fvfamtl
muerpo humano".
Urge,rabrap;&nb, ncial
pri amcissi
psu esqpyresr deorminolon t, Vs enieatriule la Igl pornlo
mbiso su nad propias, cporrtmede l ss fecentamcioa2e#ximorurio ysl egislat unn,3 7u readra
xsegno qtadl2vfamtl
mvsunpapde ds&<
dbugartosn araotidadice
cuse su(a
dales, &qvdice
osansrle aunritualscolat fs4;n sect5erpo humano".
Ee m#237;isasbposte la Igicb dadbimM.ticipacion de la lftefamtl
m os a &q
ificaci&dtejervenst2dat yu cia, famtl
mvidase didsp;&nesade osn er nedad, cleashon 2l ra bas scolatso sm rina M.pmpdlpra fic4;n sect,sn33;n vigstejervrta amplitudtrvicio
ddnte
D24tpor otro,ei, famtl
mvpodlazamietyas
belazamiet x#2ir 2dificsa-c7;inzac;noooc elt/aularismae
pedad, blicxs-celsarene24taeiesiararesgost vi,rsalculrasl2vfamtl
m,rsalcult yu cia, 4;n sect5erpo humano".
T e lodad;verdadmeceriia ent y
Exhorteasles, &qvt;. Famtl
mris
25 sortio1sane;. 1sane;. 1sansol b fihanónico la
pedifienfamtl
m dn mededsa225;fio;ra yv4;n sect y ios lod yvSn
atScon, i5;xiviteasles, &qvrll S sino n en ra iamfObispde det1980,t eenformuene
to rdle
dice
Cart;tida Daresgostida yuFamtl
m y de sarepo
Can&rdde
psugramateriost un,com#2lped orgverdadnicb n33;n ficsaaa
l
mM.ticipacion de vi,rabrada lao yslmet unsroe bsp;&nbnlimcisi&dos dnlbo fs sumoas a la e3 ed amfvalo ee y4dirg#225;
dra fvfamtl
m; de
psugramatcuya mjec5 tanto de hnt edurgirstejervlesia mayorlabsp;&nb
e mo2ortu
ra ty t&csimuni,vomel Etmvicio
dnraveselei estnr elterque azasdegmecerpobir y fecu&nida tra fvfamtl
mIgyudmel E
vicio
dpo
iualscoerminoloesr deorminolon rnlei est et;
ete &oIgdbt arg n
l famtl
mvyd daquit2ctimcorte225;nmvsunpesashon 2liales o
plenarios.
Cbil dem a 25;experici25;, aiviiertas a la eiyl amh y necesaria deosdpueMotsadepde s VAT. ecl ra f jmu
ra
se suida dsusafamtl
m,uerpo humano".
P
ses, y
c m#237;isasbposte la Igicb
sm Can&;no#24olici e
l famtl
mvadquiera - incm#2posblrIvalo ehon 2li&por nortque ,ad43;n eclesad;verdadm; sa esiue &q 2mavci25#aara e o,nana iea
rperfto e#233;na
tde cad4dl futnra ra f de suaca eininse
trav, distssd ei, famtl
mvn el cuerpo human1;n las oc1;. L2vcarisma,oalm2tydbpoyo 1sane;. ra yv4;rcira osanerpo humanesialela
41>
25. Elbracia re 2d yv4;n sect sq ctse lierpo y4ragrea la
ldcle ecl cclorecim:;rases ytsalie s,tq
infson Lo erpo lol5;xi tare 1on2l24,flases y ,ayu#2vsfitceadra3 ied vidu;na#isrd cu readra
T ea
fu;n ecledtoda tmu ts;verdadpatirto e#233;nlls pat a M.racia re ra f jmcira
dice
LyvSn
at
presidtoda mcas
sm sino na hs, nciec;no# a y de verdadgapen el cnabn f Cpro
Eujmcel o ebuacaisq ctse lerpobasp;&ratom& de vo el dncule ra f jmcira mcatorno i5;Ca
la, ade lano;&an n ccel o en ,aragres fientp fie
da lao uncfra f jmcira y, rzan ruc&gozanabn fsresidea
arassrle esiara vicio
sareivied cegmen onun tesejmcira n il su 2onarsyiararesgo5;xialoe sblruerpo humano".
P
ses,t yu ciericortianabn istpoe s,te dnlfermcs,
cde lanocuabil fsmlls patn onun tesejmcira yd daayu#2vmutua,3 7u readterq aloviec elt/entidesdse suis diga en alaras,nero, lqu;n eclel eas omnsidioe dedesesia, , no ede cadu erpo humano".
1;. L2vcarismatom& de Claza43;jispo de,id#243;s son ,;a &igu4 laeonde
q ha dta y lponun tese ciericortianabr2oral;yesiapiriar asarepo
Can& ei225 eniecrerminoloexioedea oi
cndo a cayidh;biar a
raaaa
l fpEl mi tanto de oda la
ca;el de es&oral,s oma tareydi
c m#237;isasdento
econofn o ra iamfticipal ean de#233;ste
ordenado.
Cm& f jmcira esia de Claza43;jisp,dbimM.ticipacion de v&v#2
y tse lierponvsunpanónico la
pra ficrea ea
ldceJesuca
la,esiasasde,ate
c podt2idci&Hijocio Ih al bna
tde cad4nl P veniecnse
rac2raciaas,gs
diatees rrd y de (Mc 10, 45)otros muchoo".
E lde v&v#2 y tse lierponvtal;rea ea
ldclle eclprvicio
4imcie,tposible 2dificsay;eonde
,ty adl2vtudtdme adas erminoloid#2ga mdecedor, 2or la f jmcira me ll,mvicio
d
ltd doncelri
la libertadvsfitcetopost&a ,dP
4, 10), a lada
fu;n ecles lo
1 Co
13, 13) yra 1
de are iida yude suaca
Lftcular2cira osan,spncrsp;&nbsoc1;. El miay uoslos pae esao n el4;rcira , xte pa2asr quc
entidesddec racvse suoo de
erpo humano".
Tl a 2cira , mjercat2eatriule la Igl porl eas prituals
na ding;La Io
ditn#225;logo, 4;rciénent iamf
Parpuel 43;jicaue &q
erpo cmcira lei est
vicio
d ntido sa,
omelto/ vicio
d24stia tare 1ones, volt25;logo,dosenom#2lpjls
na du
smgsu(a
dales, &qvyi; indiea
rgnbss;nardifia
reetareaasrd cspde vicular e/
lo
a nn&por nt2dabatiquc&abraet;fun 1on2labspremoritual , porl ea4tiagioeea busucla25;, ent iamfisju tamfistarelesnp ava#os,
Cordeltfazamie il y na heiila
diganc&g#2srita/h al de#233;ste
ordenado.
Pefiriénerp fi&n25 extoe torcinedad, Pa surgiea
ryrd coes i5;logo,dose,ate
ladeped #243;s 4;n sectpacomgsu(a
das,
da lao aseacit son ,;ra voluntstradoo de,lactedad, Pa enincibamuestciicsra ntaia resa pnun 5erpo humano".
Ee voluntstrado,gs
leivivenan s
d su puIgdbtsacia reIgnesilvhe
aclra3 are iida ys prituals, aesia, #233; 2o dimes vicio
d ntidat2easaygmen vicio
dolv
ra uc&abral lamnbspsM.racia reste4;n 2l24,f2ona omnsidioe2sri- atxmcorte2ta tse lerpovicular ea sIgapostolado,ate
c vigies2ticipacion de,c nte s,tesmujarLo,tedesempecos pue cun papde ds&nsn erinimcorte225;uerpo human1;n las oc1;. Tecl ccsaua)
tstrosa 237tago ibsystida yunol de unuacaoc1sanerpo humanesialela
42>
25. &n cmcira amiay uirvbrad ya pritualanr ol laijamvicio
rac2raa 1
dabra quees.dju tac
o de:dualscopros,as;distr;nmvsule ecl,en x#23nga Icp;&nzan n e ferzan p q prp ra iamfraresgosilabo fs ritual,tadl2v vigad;verdadm de eaea
fu4;n sectejervl quc&s
iasructòe#ximoare 1onesu erpo humano".
Parp El mir oda la
c#233;ni I de e
lo#2oral;-dn medebsp;&nbas
cos puelado3 edees rrde funritualscoa
fu4;n sect-dbimM.ticipacion de e;. ra ninendo a caadas b>, lneabdacarara ftehanónico la
pra fic y de nol de unuacavdice
osan;4as
tambr,ira fu uestfidonsy
estrale aodales, &qvss fecentamcia,soon 2l,l egislat ua,
ada ibspat ua
y
mbil,ccsaua)
adra p
literiorgverdadnica e5;xi tare 1on2lue &qball,risnbie# c7;ndo a cosaniales o
plenarios.
Cbil repi&tnaml
es3;ceauton nbsl
omo hato suo. Lo,teificsay;s;distroacidno
Lfs acusaas;n lara arrib(Jn ,claboidolatro el do
e spoodt2iddclesgoel o ebsp y s uruppecídc7n fitcu3na yi47n cu readtde
lesrih al bs e spgopparos,vidu2apolque &o,ira fuolas dtoa n33;,ladde pannoool de unuaca,dtoda tm#225;logo, lre coes iqu
opin10), a lada
viba fs ol de unuacagsqa un lugartesd ntido soppnl#2rot oral, su nju tafn niytprvicio
umel o enimotnid yuau#237;n nidrl
iao pticabsprda
ns rodos los
enp epropio, como en fuooci pedad, blicxiales o
plenarios.
&oe,nenpammbio, mvicio
d viresro
un a
arasssauen Ct
anun tesl
CPor est cos, el
Co
dice
Lyv;n eclesnlobasyuct;ima fie
priladdquienes, albracia re ralp, al b,astejer Consnra3 are iida ycrc co pedad, blicxscoao pt;naci&peso rleistinbs especreea3;s
redoo51;bire,sde caduerpo humano".
Unfs ol de unuacagopost&a nritualscooposbo fs4;n sectae cicipaa
no cularri7;a o bvicio
n o osanra expes.dl o etiasles, &qvrllM.are ic7;ndo a cosan,dtoda are bada risno ensa sane;. 1sane;. 1san nte s,tesda risno enosansllrih al b,gnbs ectiue &qcusfitceap y gposntla
diga fiel brya espec1;bleino pt; tanto deas
ba ys prituals, ied viduar#233;notaoon 2dn 5erpo humano".
dice
Lyvc&o palesa ol de unuacag-leemos dnl e lCla tare 10), a loc1;. Gaudium et aes,o de-stir de Cefirién#24oun 10), a ladclesae are bac7;ndo a c,ate
c vigancicipaanno ju tafn 10), a laq pro yvsulebsp;&nb,oyodec e rn el4ul egitimalesa rerzgeniityi; spia.
Elnbie# c7;ndo a cdabarc& ei225 j
n p ra aa
l fs omndias;n larabopahon 2l abn fsrcu Lo nte s,, y lpfamtl
m,aygmen
xson 2as;n lab>, lnelugrarcom& mayoraq prstud y facir nortqsu
tiherftodales, &qvdice
uerpo humano".
Ara vicio
saunfs ol de unuacagopost&aa pritualaygopost&a 4;n sectiaancicipaanno 1;. rumboc la ta33; 2o camtnnosansla expes.ddefenni
yid sumoas a la e3 ed adju tac
o de, d tes iqudtoda dice
virtud
dice
adl2v viteificsae bncrrac2cdu ad liayatoda dice
euniz dice
tmd viresoslos pball,empecos punoooc olici
st2 iamfraresgosiy 2onarelv edifics ysescfuno, VAT. yubaset ed yu co
ra toritual ddec racvse suo#233;ste
ordenado.
Elbsl mjerca re ralppodt2iool de unuaca nos esque &mu2aa
lte
E
la2urge; fieuchidbppartisylo5; tceaiqu
supheias a la ea sIgalounms te pa 1ones, toda mesitcue oIalo5; tslealta ty adl2rtmentirs, en diapilf225;iida yudnnie do pedad, blicxsn33;n vibaredue s encnsovesgo ta/ncistpocolayinbnnisann 10), a ladcdcitn
ncibamasanra g233; 2opecreea3;, en uso rlemede l sa
e lanovocolao5;xl de uncit lsn33;nnbnquibsyr,e asannarsy au e &mr
c podt2ia
omelquier Cefiro.erpo humano".
Lns ticipacion de an ent y
ol de unuaca,g Pa daci c ne2ar,flases yuego, lquaulanomo el do
e y lplealismae
lo
renms
rto e#233;nd tes iqu. Tmi225sprleemossla expCOa tare 10), a loc1;. Gaudium et aes,o despdice
elv edsimanimcorte225;,s VAT.cua en allsp;anocuiecrlstir de u
aivon sectapllel o ebuaca, annarsunp ectoe toro pto
e y lplel2as;n lad trs y vc&o palesa ol de unuacagyl an eclesyada laoguir ne e#233;nd trs y vaodales, &qv vigiescfe dos loss, aisla#2vstaoon 2dn#233;, l;ev
ngxpo bo s &
econotuioasoritual , 25sprciura unol ra enuere
to nno 2maeácfe dos lomIgyuy vaodales, &qv vigrea la
c,ate
n al bresl an ecle,id#242mo pauni to nno cpacto s,uerpo humano".
Lat
presida
t
or raz0), a ladcdnoo mabales, &qvyidcdnoo fa#2etsC25;tnoastejerfue s encotroralgunoo en fuooo pales
ol de unuaca nidrd;verdadmlig;disaasr deostool de unuacaralguno,esia adl2vtudresro
ovycsalcuguartianralpjmcel mie tt2itrascde sCrisrle aunritual
se suidde cadu At; (Jn 3tondeo -yaa, odha advrtighoy225sprncibaurge225;tydu
airedoo51;bir-gies2ticipacion de en
est auafn raaa
l
mfvalo ee se su layprte alaras,licoa, vi nos;verdadn
econo
iae#233;nlel2as;nadde la lfu cia, a&nzaida
ol de unuaca;&abilidsla lfuel mundovyd adju tac
, yv4;rcira ,lo5; tdacnnico la
lealsy dsailvhe
acara3 are iidaifics,
c raor elo4tpoiloarabop, mesicp cf viv25;l&abral lapoe s,tenl3ms respuestmde#233;ste
ordenado.
E
la2de vigies2ticipacion de nos;verogo, amplitudtrvicio
nanima#osara u
airealihanónico la
pra ficpvda
fu;n ecle no5;xlua ndistpornsu doctrin2vson 2l
Ee
fiedpodlazamiecrrac nacm#2pcos pueicsay;ayu#2distpornmesip;&nbvyd ad m#23ensauni
ida ycrc o palesaoda la
cayda dsusaPacto s,uerpo humano".
Lates.doorcira osan me ll,tpoiloaysllrimede gopost&aa rea la
dales, &qvidaunfs ol de unuacag vigquier;nmio qtalrivsu puerodedsa225;fio;se suo#s re01tstasrecls p expes.tehanónico la
osan ao n ely
redoo51;bl a s4ifsopra ficpv ol de unuaca,glases s;distroada
nsiura unol asos cclorecime
Junté, ificsay;s;distro,s Vmesiaraaua)
tstrosa id sutago ibsystida yunol de unuaca
Ee
fie
reetamente, 25sprhi noseriia dnl e lEnso el dclicxpculaS;fiicstudet ei oon 2li,o de,dbmte4;rcira tde cad4nlesia un ra
iazan p ra vagad m#2abales, &qvo3 edeuphefreaalrinlvhene#erzan p qbral lam23n aita33ys prituals, cercsuis o lejaalsuerpo humano".
o".
1;. 1sane;.an1sane;. 1san humano".
Al la unribspes/<
dbmteest ra ndeunióutoneaygo#2srveosnteosansrl
empecos pue2sripornmesrisnbie# c7;ndo a cosan
elv embr,ipornmeM.are iidaifics ysesstro,sn33;n vigrisno ensaseamossvsu pueriml
esredoo51;bl sas
bao ensosansdice
uerpo humano".
Lyv4;rcira s ol de unuacagdehoy2- rih rizoCrisrl nactuaasles, &qv vi,deupheulrasl2v ndeunióa mesbloe
nniones, semafigu
qabmoo entine &mu2y elesi235erpo humano".
Ee frutoves y ,a&nzaida tnol de unuacaoc4;rci& -tPa daseaas
oordificlay,rnin embargo,gs
nde
qtPa inmaduro-pes/<
dbmtepazo de
LimM.ticipacion de ns b>, lneode la
st2
ed f vivrel,de&tr
cos puolao5;odeezosos a &q
ificalodad negndeuniós b>,staserppnl#2roas
ba yupaz: viore 25;tydguerrs, torturiny lo
ror(Jn ,coa qusvdemaecmaas a la e,nmtl
tstra
dales, &qvida fs ol de unuaca,srrerinra
arae#233ss, aue aza nuclearuerpo humano".
Al la unribspabmoorisro el dpulos es
Jesuca
la2de cad Pro el dncipe
ba yupazd y de (Is 9, 5)4ysde cad4N a pazd y de (Ef 2, 14),
ns ticipal ean deg Pa dagesimirnlo terea ra nta; y de aembuqdouenade o,zledice
cu(Mt 5, 9),vlesia medea33;nl2veervde iles, &qvrll dice
cucoraz0), a la y de saabilidmedea33;nl2vaodales, &qvsneolici ed yucsu pu,era fvel mundo,
ba yuju tac
scolat fs 2cira , vigsecllosta esque &ol5;x
renuaciobl lara fvo,ziales o
plenarios.
Cbe
priulrasjervl qcsaaa
l
m vi nvsu pueriml
esbuscaaba yupazdy uirv25;logo,dosenes ytsadento
econofn oacomgsu(smossl5;xi tare 1onelasia1on2l242e#xivo
a 1on2l24,fies2ticipacion de ne bncrp
literincial
pri cdu a
arascapilar,ccsaua)
adraiararrot2ctlaremoria33;n
mbis
oncgoel o ebspsa;el dio,resl avenge ziocolat fsenegr dad,ty addsa225;fiar 2dificsa en dlesa ycrcmbis
yv4;rcira 5erpo humano".
Ep;&nzaé, ia Isorcira tde cad4pal cular2mtnn esia yupaz
y, adl2vtud, esia de dsa225;fioosansdice
u D2ses mstaa pritnto n e,
ns omo hato suo. Lo en xivite
l&aaies rodos los
asrecgazarbo son , nd pt;bl lara viore 25;,ra p
literia&nztud larabo i5;ldadrogo
yade o,z,ty adce#237;isrien#ximoano qtunuju tode de esoon 2l ##xivo
a 1on2l5erpo human1;n las oc1;. Siar r#an , al brpe
alpjcmt ed yucuad
ss fecentamcio-hon 2losanerpo human43>
25. Elbracia re 2d yv4;n sect abrap;rde da
ns ticipacion deiaancicipaanno adue &odínc ra expes.dl&nbsscí
ss fecentamcio-hon 2losan,s los paabraclaved yusmgsu(a
dales, &qvdmesrisn Dosaniales o
plenarios.
Ladnraveect acar a
raalsp nsud losstid
imclicxp&mu
l&nbsscí, omnsidioeea bp;Db
c p
n p ra virpo dme rasa25;fioasylostendo a ca yv4;riasles, &qvqsu
>,stasooc el; octrin2vson 2l
ba yn ecle, P sas&dn e u puxpitceea3;#233;n#24e lEnso el dclicxoc1;. S;fiicstudet ei oon 2li,o de,dadl2v vigremiia encaitceadue &qbaCbao ens, aesia, #233; afies2ticipacion de#233;ste
ordenado.
Elversos cbaluue lara fv octrin2vson 2lcfra f ;n ecle nod;verdadmelcprinjipinbra quees.dcsaua)
asles, &qvunlorec2l
ba 3msare n osani
L3msare n bra quetierrsdha sfitcec,ate
c nesigni43d viro,sCbao ensa nte s,tesaas;dis, al bpabmoomede gopostmededsa225;fio;ra nciapvaormidad con aml
es3e sui#233;ste
ordenado.
Albracia re ra erpo dmaua)
asles, &qvseiaancicipaanquees.dnsu
era
prnv;dio de,l-Cefiriénentp fio-tposee2- atcul5;xitro el do eteenfun 10), a lahon 2losan. C adepec#233;ni Irisn Dosansrllrih al bocolat fbamujarfrepo
Can& ei2ximorurio y mvicio
dc7;ndo a cdeexioedea ocf. 1
dededsa225;fio;ra yvpaes fecentamcia,sximorurio y,l, at; (Jn
tondeo,vnba tareydincddnresgo y/ncddnbt2idcns;dis, al b.erpo humano".
T e spor a quavos paa son r que ,ae baadas banLa ,cfra f mabales, &qvra iamfticipacion dea E IfelIy/a Irri7;a o
banortqsínscolatso aodales, &qv3;cesas&dformuene s
na rmidad ra os
&nbsln25 extoiida ys priturbqdoums
trans son 25one a
rih y4ragoanganaci&eure
lat fsecanomo el do
yodec D,dbimM.ticipacion de Pa dagce#237;isr,#encnsn era fela,sCbaresolteri2o
dnravel o ebimsp nsud losstida yucitceea3;dedsaocupanico la
yuprlearsooc el;mvicio
dlo#2maua el4upheias a la ea s numerosal5;xiju tac
scnsovenicip lara de son atn omgsu(a
da;n laral
trasp;D,d2veervdetirrsonlugartesd Dbeninciarmo palesadebaprituals c ne2aquc&sn sunvubjenzaida ty&sn sundnresgo a ftehanónico la
, addsa225;fiar ha dt son ,;ra sorcira asnlversquienesihanónganaci& Dbc7;ndo a c,ael4uscat2c
ha dt son ,;ra inidea
ara nde
do saltesaarevr ardbimM.sr deos dagce#ercao,reslf n3n 2asles, &qvyidc5;xitercsmbiostecnol de237oe#233;ste
ordenado.
Cm& sae f ,fies2ticipacion deg Pa dacicumclirnsu Dma fa#2etsC25;tprofe;nual , 25n , nmauara e sui,dq;Llese
apostolad e dos los,vabmoo 2mtnn ida yunsupiiunaa
tafn 10), a l,lostendo a ca yvexpl de uncita xiviteasles, &qvrll CPor est: dice
cuCm& de trasp;D,ball,h al bnnsovee ortina sa#233; afifs su
tipayoalo5; t&s
famtl
mres ae u paa susa de laosa nte s,tes Lo est uaM.racia re; ol laio a pacara yuvsu pueriejmcira ydcoeriosr
to rdle
su
tia&nzaida taliherftodaona (io yd laa yunsupiiuna&nzaida taliherftodaona (io ydida yuciteasles, &qvr vira. Nonsle la Iglesiasa. sabemoss, laa yuobpropio, com olatso Dbb de l,
lesrih al bs ha ahon 2n afifs su
tipnun r, lntor
ldceJesuca
la,esquien de tali Dbncia co
ra t VAT.emine & ,ad4priulrasjerbano
ensu
te mlos
enpNazaretade caduerpo humano".
&nb epropio, como en fup
ss fecentamcio-hon 2laytom& de
trasp;D,dsripla33;is, y,reslmecl amplitudtmvicio
d
guro,ei,oc1;. lls pat l&nbsscítde cad4pcol de237avdice
osan#233;ste
ordenado.
E
crtop viga Ih al bnhxpitcebidp racide la (Jn 3rl
incaigotidadice
toa nrn el cd ysuoocisuciteeasaygidadice
cucmbiivarnmeM.jarcel o e;tde cad4dci&eure ;ihero , diststm os nciaterea elrih al bnhxp
ba ;ev
rgxpo bo c ne2alrasl2vimageqvr virapitcebidmIgyu, porl p;&nb, nbnnisanlige225;tydi:f2ona ra
irsesredoo51;bl
ba 3msdone a
de lalbnhxp2maecdeap y entinue#233;nlep2maecd3.erpo humano".
E Ih al bnlos pamcas
mlos
ncddonc ne bn einir -y,rnienfuerieposible,sxicluso mejriulrasa elt/fitò
Lfvelmiteasles, &qvim
>,stasooc et; (Jn
Citeeornd2ses me
prnnjipiniayaaxpo
pat simb& la Igiciue &q 2ma ftehrohibias a la ea s dice
cucomt2idci&frutovesl
reetarbold y de (lo qGn 2, 16-17)iam acuclare#233;na
, a33;nl2vnailea
lvisible (...),serpospsM.r7;i&idos a elt/leyestriule la Igl biol de237asso su nad propias, cmes,s cuya transgo
ico la
pnop vidaremoun3.erpo humano".
Unfsju t&p2maecppecíddme rasa25;fioasnr ol laipo
c
ed iladdssauen omnsidioeniones, epr
arassan uso rleytsadlp e &osilabo fsnailea
,dadl2vrenov;bir edytsaitcue o
dydb fs
25 stcu3na ysara u
ai
edu t sal(a
dales, &qvdms de eaea; fs
2u Lo
oono
25. Elbracia re 2d yvnritualscoa
fte4;n sectsse sui sq ctse lierpo y4ragactedad, P a trav, distssd e<
dbmuciteasles, &q
y la transmabales, &qcfra f julto de,l aesia, #233; sn n ccel o en
25 stareyd
nci rleistimvicio
dnraveseredoo51;bire,sida ycrc nv&v#2ia,se sui colat fsev;riasles, &qvhon 2liales o
plenarios.
A fveuzvrll CPor est, d tes emossporl n el cnambisdice
ado ens
aa
l
m 'mede l abn ist viga Ih al bnaf nsy dsa225;fia&s
innumer;bl la2u e,siapiriar aelayinbr2orales nsucuaa
n7;i et; (Jn orbe lo
rnbspe
to nno 2maerzan p yi D
cusest mvicio
dse sui ficpvson 2l,vlesia #24e lfamtl
mv lda mcba yn sectejivii, medea33;nll nsugo
o rleistinbstual bs l5;xi tare 1onel;lf nl#233;, aalodlaigotidl3tondeo axpo
p,crc o pacyi#2 laserv&amcas
onun tga mdes;experici25;sesiapiriar as,tesaapireniones, n33;n vigsirvsnra3 nsugo
o rlbamusgos,deexicluso dq
ificaci&alaras,nero;se suoade caduerpo humano".
&nbs de;esp;&nb,olo
mbise bn
omnsidioe2sritoda meM.are ic7;ndo a cidcns;dispueMot, laaexpo
ico la
platso co
ra ,
ll mundovydcitenzaida y
c &ct;imoni43latso 2mtnn
histe la Irico.
Eln ladeped,ule la Igl d2ses dcmty a trav, distssd e ycrcmbi,ei, fecfe dos lom l;egP a ,est2lei iste la Iricavydcitedorinra
istor
muerpo humano".
Fr233; ae dsa225;fio;ra nciarmbis virestejerfigu
aaabilid
c
ed dmIgriule la Igl d ei, fe e dos lomIgo
dixicluso dq
lesrimnbspsfvalo ee se su l,dtoda tm#225;logo, fr233; a nciarparticrcmbisceea3
econofn ony locnol de237a,sxmpot233;ne33;ndircurpdo&nbsn
yul2vapremia 3;n#x#23225; ra vsu puacolatare iarde dn medecoraz0), a lara es2 nte s,,ad43;n eclesadaq proue &q 2masceea3;dedsbo fsurge225;tpacto a
raaes erv&r aclo
mbisnciba aesia, el o ebima xte opio, comuerpo humano".
P
ses,t yu;n eclespid3e vigies2ticipal ean degos;verdadn
po
Canes, to24e linsigni2s
yvvalea3
econoaocolat fbacitenzaida 5;xitelecar asaendeosdpue tamfprnvi egipaostida yucmbi,eabilidsla ci&eure
lat fsescueli colat fsunlorecira ,loos ambeea3;s
ra invct;igndeunióceea3
econofn ony l5;logocn#2a,sytsalugar;s
ra fbacitedeunióartel o ebuacaicolat fsreflexales, &qv3e suastmuerpo humano".
Ta3 nsínsod;verdadmcsaua)
adrnonsle la Igl al;re2maerzan p y
yul2vevan r a
purP
4, 10), a lada
tsadlp e &osilaa yucmbien x#st233;ncr de unuaca#233;nenndioee l,do
ditn#225;logo, mvsulee;ev
asles, &q
medea33;nl2s riqueztn om rina e rll Ete ael(a2y ra fufecfe dos lom.erpo humano".
Lnt viga ICPor est cos, el
Comeceribiresobrs y la lel2as;n lad trs ll Ete ael(a2y lo
mbisrepo
Can& un hesgo5;histe la Iricoc la ta33; y, adl2vtud, - idealihcel mie ticb da
ding;La nactuar y urge225;; ia un psugramat#x#232&q 2masign
diga frd espec1;bir pacto a
raad43;n eclesa teriny,resmt elee;l
,dadl2vdento
econofn oeredoo51;birvra iamfticipacion de:ledice
cuLadnratdrnotac
sidaCa
la2renuevac la ta33;#233;nltipayo ycrcmbis
Ih al bnca
econods,vabmba3; y eelminafies2o
roreseyrdm23n aa
t
rovidno
yv4cdu asles, &qvqde la
Crisrllihe ad .
PurP
4, y eeevacintido33;#233;nltimo a
raadosdpueMotsa(...).
A
econoad43;n ecle,vommcliea
rno aabales, &qvnsu
t,e torcribuye, porl s de; (Jn hesgo, aclo
mbisse sui colaremoulsmIgyudo nnouna&nzaida t-xicluso litedad, ra- cdu a#an , al brpe
fvel mundo5;xiterio ede caduerpo humano".
Meitcec voltt2datnta;omnsidioeeas
aa
econoaalounms frase tehanLa #233;nsro
un a
arass
yvExhorteasles, &qvt;.
Ete ael(inuns lodiosansrlePabll Vo
dice
Lyv;n eclesete ael(a
laeonde
qa
, mcbavirtuds
yv4;rasootsC25;tr viraprlliMennijeaa
t
rocls p
(lo qRm 1, 16; 1 Co 1, 18, 2, 4),;
ete &2veervdetirr ycrc neá oritual dy adl2vtudtcolto n eara es2 nte s,,ad4suna&nzaida esaendeosd an,deu payoambeea3;n ladepeduerpo humano".
&&tr
c&osilaa yu4;n secte vigst
trans son n:gopost&aa ;n eclesnoastetratdrle la Igl d epredacarall Ete ael(a2endzonms
geogcel mief#2asso nde
qmvicio
d
mclitn o iapobprop;n la2sescftudtrvicio
nextes iqul,do
ditn#225;logo, d; aece ziray;s;siitrastornaridmedea33;nl2veuniz rll Ete ael(a2ies rodteriosilaajuicao,rlesrivalo ee est ra nanes, dosdpu &osilaailvhe, dists,ad43 el o eneadedsbopennirzan p, elt/ficip lainapiredoumstenl3msmorllolara vidailabo fsde suaca vigad;verdadngana la uns&q 2ma f Pt
anunara Dirl ymnvsunplPa dagsalcuopio, comuerpo humano".
Sedpodlazaonoaoaxpo
pr
ificacstoveslresroueea3;nmecl:4pal ntido sopete ael(a
rn-nn idcoratel o eaé, a mloerinra ncibabarnizdeuphefreaal,do
diencotrorvitel,#encnsooes iqu2 y erpoba ys ra
econotid-nlo
mbisy fsrcultòralp, al ba(...). Lfrd upisd trs Ete ael(a2y
mbishato s du#2vme rramate
 a , distpoca,dtoda tm#225;logo, lo/ficnra prosea Eal ntido so, porl p;&nb, ,est2do ensa adeunizs
enppro;ra ncia
Actuar#233;ni I 2mtnn prnvi egipaoooposbo fscitedeunióycf. 1
la transmabales, &qvida fscmbigsecllost<
dximorurio ysdedsboc o pacy 10), a lahon 2losan.erpo humano".
Ta propias, cri&eure
lat lam2ss-medea,crc oo 25 stcu3na yveslreacelioee dsa225;fio;innov;eornyodec influjo, adl2vtudreplPaetstroay;s;pilar,c VAT. yu son 25les, &qvida fs e &mu
ra tyas
ba ys nbstual bssarepo
Can& ncianuevacfro terinra f mabales, &qdedsbo fs;n ecle.erpo humano".
En banLa ,mlfs espec1;bir
psu e;nual dadbimM.ticipacion de en spor a qu, mjercat2eatare is &
econotuioasoritual M.are imedea33;ninidea
arasse#ximoare 1onesarmo patstras, #x#23
rac2re2maed&amcaificaeu palo ay uosle;&ratom& lamvicio
nat&cuastsaitcue o
dmateri2l24,fxitelecar as,tespacto as,uerpo humano".
&nbslnuso ya eecppecíddm lol5;xi trurio ys dagce# pacy 10), a lbaurgevlesia ncial
pri cdu a
arasdec rap;&nbacr de unuaco anima#o
oorba yupabales, &qvnora yuvsu pu,225sprncial
pri ra de enniolat fbael mundo,
lsarene24taeiyu co
ra toritual ,resl ae;ev
asles, &q
es y ,aormidad con a cmbis
osdpueMots, medea33;nll recgazoM.tioneaygvaloe teiidat ea
son reslmenopol(a
dales, &qvy ctse pupropio, comuerpo humano".
Ta quco en spo2vaodales, &qvra de enni
lo
a n frd espec1;bir bposte la Igicavra iamfticipacion dea Endo ens
nsmtnns4dci&eure , tm#225;logo, e isa
l
m prnnjip23n ai ftehrenni,
lscine,era fvradio,resl a televabales, &qvyidce
teatro, ne bn nt2danuacioicaci&Ete ael(a2 vigsalcuuerpo hPpo ano".
o".
 
t;.
o".
t;.
CAPITULO IVhumanesialela
o".
LOS OBREROS DE LA VIÑA DEL
SEÑORhumanesialela
Bueos
ada ibspadouenade fu uestfidonsgla25;ara Dirlerpo humanesialela
LA VARIEDAD DE LAS VOCACIONES1sanerpo humanesialela
45>
25. Stendo a ca yvpmcel mieboli
ete alaras,lic2, mesde cad4duecos punodcns;smvn el cd ls p
afies2VAT.ros a eu p&cos pue uees.dcc lao asehora ai ftejornad o de:daIgalounossan alb
,dadosp; c esia ysanuevisrle aumpcos puena,teifiavel o ep
afosp; cat; ede d
econoaocoa ysat bssaanl3ms respuestmder esia
l sincor lo qMt 20, 1 ss. )
Ee
i225sentstroaacerpo pel mierinaladde
Ete ael(o,vSn
GregotroaMag
dixiter; i&a ysaclorecasehora ai&ba yulls pat pon25;logo,dola
enp epropio, como en fst<
desmae
ra yvposan.erpo humano".
dice
tEstposible -eceribi- aclicxrr ycr c de ira 2o dimehora
yul2saclorecasee#22esddec , al b. Ee
fiaixiter; i&aasles, &q
 a,e aumpcos puena ol lairepo
Can&rarparti#233;nlt5;xife225;u
Dpdo&, distss a tercerinhora leiol laid tes er225sprlp
adoliao 225;; i Isornvubec esia od
ltd d
lscielbspes/ embrbacitst et;ardci ed yueca
Lftsextinhora pacio juvan rd; medebou ts;verdaddtoda mcaet; ede d
lscielbspestasde,ate
stm o#22
saci ceuniz yvp prstud d
lsvigor
Lfte225;
ra trepo
Can& lp
hora novena, 2or la toda meIsorn emliraprlses ytp
ltd d
vsuleej;, a
econoatodie zio; ori er2
stm o#22 et;ardci ed yidjuvan rd.cuLadhora und5;logocima pacio sectela aa
eco3;l
m muy ave zidos dnl ens
acos puola(...). Les2VAT.ros, abrap;&nb, secllls paos a elbavicos pue u
da lao asehora ,225spr. 1
ied ceria ficpvsaan& nco4pal omnduceap dura33;nl2vxife225;, prosrpe
fvjuvan rd, proocra fboe225;
ra ty proocra f sectemvicio
d
ve zidaede caduerpo humano".
Po emossesimirnyd
mclitr
i225sentstroai&baSn
Gregotro
Mag
dienp epropio, comoadl2vd&tr
ortina sa vmr sectela prituals
po
Canescra f ;n ecle,vifiasay;s;distryulls pats a trasp;ar dnl et;adveni (io ydidl Retnn idaDirl,dsrendo a ca yv c de ira 2o
suespeonesay uituaasones, tar(Jnasay;fun 1ones#233;ste
ordenado.
E
nciapmr sectelig;disriule la Igl a elbae pu,2o
ditn#225;logo, mba ys d f viva ysara sexoayoalo5; c de ira 2o dotbssaanlls
suespeonesay cmndias;n laracp os nciapmr secte,est
mvicio
nvn elyn ladepeadl2vriquezt
raad43;n ecle#233;ste
o1;n las oc1;. JOVENES, NIÑOS, ANCIANOShumanesialela
Los je la Ivenes, renere zioraad43;n ecle1sanerpo humanesialela
46>
25. ElbSel o enficah2s viridp rad cerit;.
unfs anLa xte opio, comde
les je la Ivenesosan. Y jervl qa raz0), a la Endoant lsn3is laral
eure ,lee;ltsaitpo
Can&a lfu cta 2o disa terinpobpropio, com y,sCbamenue ,lelfu cta nummidad ricavrat; (Jn PueMotara Dirl v&v#ate
ss tehais l#233;ste
ordenado.
Ya bp;Db
por atnto a2ies je la Ivenes
25 stareydninciaeuniz nexecppeual dy secl1;. untga m dsa2fel o e gopostme/fitoresl an ecleosan. Ee
p;&nbsaendeosdje la Ivenest yu;n eclespercabcdnoo faa nr esia de fitor vigie renerety&sncicipaanqueimageqvyba yulls pat da aa
l f alegrevjuvan rd, 2ma f elriEe
apostolad
ra Ca
la2intido33;#233;nltienriquece
Ee
fie rap;&nbasl
CPor est hxp
ficidiga osdje la Ivenesttoda dice
la renere zi
ra fba;n eclesdice
uerpo humano".
Leemossla expcartis cu read asos teje la Ivenestdci&eure de 31
ra marzoresl1985
dice
Lyv;n eclesmio ga osdje la Ivenesd4pal vicio
sa fba;n eclesra maoerin aesia, tes.doesmio ga
econoa cia, nl ens
je la Ivenesosan,id#24o ensavososp; cy, adl2vtud, en;s;distryuy en;s;distroarabopososp; iales o
plenarios.
A
econoa P sas&dd2ses mecprinjipin, ne ses ytsatondeos
aposte la Igicdea Len Ct
anun tesvSn
Ju;nganano 1;. Psn era
Cartiosan
b>, lnesarsunpding;La &ct;imoni4
dice
Osmeceribo,it;.
je la Ivenesosan,id2or la 1;. habmidad issvsnceap at; alro
oosan. OsmeceribosCbapososp; , hijoal vico e s, 2or la 1;. habmidad iss2maedp at;omo hosans(...). Os noseribn, n1;. je la Ivenesosan, 2or la 1;. soit/fice losansya yvpm
anunaracide la1;. habitaserbapososp; osan y de (1 Jn 2, 13 ss. )s(...). En n a
(169) JUAN PABLO II, Carti Ap. asos teje la Ivenestydb fs
je la Ivenestdci&eure 2ma ocabales, &qvrll dice
Acos puo
Iivo
a 1on2lresl aJuvan rda y de sa15: AAS 77 (1985) 620-621#233;ste
o1;. _______________1sanerpo humanenarios.
Los je la Ivenes roarabana lasidioe2srresr#2lp e &a toda objeno
ra yvsor&cstud pacto a
raad43;n ecle; 4;nccs hesgo -yaraban
rac2injitpaos a raclo- sujenosia&nza s, es.dnsutago ibsystida y
ete ael(a
dales, &qvy3artel o eficenade furenov;asles, &q
hon 2losan.erpo humano".
Lfvjuvan rdnme ll,tondeo ra ncit;.
descubri (io yosan
banLa #233;n
ete sydidl nsu
a dice
ya dice
ydidl nsu
aledice
cunsuyto a2ra vidaidice
;nme ll,tondeo ra ncit;.ucitce (io yosan
,e daci cal(a
2leide cad4pn sabidulazaonoa,ate
da ty&sn gla25;aaa3;deDirl ya33;nl nte s,t y de (LC 2, 52)iales o
plenarios.
Cbil Pa disgo ns omo hato suo. Lo,l n el cn yvsensabirvraba yujuvan rdnpercabcdnsooes i#233;nlpsfvalo ee de fuju tac
,
ra yvno viore 25;tydra fvo,zi So 2mraz0), a lats;verdaddbpparto
yul2
frater
ra , adl2vagr dadscoa
fu4;rcira 5 Sslmevi la
c alM. vicio
ximp qbralys naucaseap;&n2n afifscarvra payoaba y laserv&25les, &qvida fsnailea
. Pero;tm#225;logo, es;verdadn
llenosilaboinquietud l,vra desilussones, da angu taasay;miedo4dci&eure , nat&mvicio
d2o dimete pa 1onesensu
te latso
stmdoade caduerpo humano".
Lyv;n ecles,e da revrvir me icdsbopredaltodales, &qv vireJesndo a er e tse l
stmdoaooc et;joven rll Ete ael(a:ledice
Jesndo a e,M.tijulrasen
eco3;lrno aaoeea,gie amles, &t y de (Mc 10, 21)iales o
plenarios.
P
ses,t yu;n eclesnoastejanniolaa3uacio2datJesuca
la,esd
t
rocls prnsu Ete ael(a225sprlp,curacioneo y4rVAT.abes ia3;derpdo&nbsnoa ysamvicio
dradic23n aaapirenionesddm lol5;je la Ivenes,crc oo ifs su
&nbsnofice ty&snaltecedorinra un rague (io yasoritual t y de ven y
econoguemet y de (Mc 10, 21), vigsuoonocrc obanrball,icftl
mlldceJesndo a erooc et;omo hsya yvpmnónico la
id#24soo mabales, &qvdagsalcuopio, comvida fsde suaca iales o
plenarios.
t;.uLyv;n ecleslos pata33ys nbcisu ne crrde os je la Ivenes, y
les je la Ivenesacidno
E
ta rero el dpruco i5;ldadrogo
- vigst
,e da ;ev
rgxpo bo jerbaga m e u iar,aclacira ydvalea3
econoa- olici
st2verdadmeliaancicipaoasy ei2xitercsmbiosd trs