SEMANA SANTA en Zamora Miércoles Santo
Cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias
Nació en 1925 para acompañar procesionalmente al Cristo de las Injurias
desde la Catedral hasta la iglesia de San Esteban, desde donde había de desfilar
el Viernes Santo con la del Santo Entierro. Tenía sus antecedentes en la
procesión popular que con igual fin se organizó en los años 1902 y 1903.
Es conocida por el nombre del Silencio, como consecuencia del juramento que realizan los
cofrades de guardarlo durante toda la procesión, acto que en los primeros años
se ralizaba en el interior de la Catedral, pero que desde 1935 se realiza en su atrio.
La imagen titular de la Cofradia es el Cristo de las Injurias, sin duda la mejor desde el
punto de vista artístico, de todas las que desfilan en la Semana Santa zamorana.
Se atribuyó durante muchoas años a Gaspar Becerra debido a una cita de Palomino,
pero esta imagen supera con creces al resto de la obra de este autor, con lo cual su
autoría no está muy clara.
Gómez Moreno consideró a esta imagen como una de las mejores tallas de
Crucificado del renacimiento español. Procede del desaparecido convento de San
Jerónimo, desde donde fue trasladada, una vez producida la exclaustración,
en 1836, a la Catedral, donde preside en la actualidad la capilla de San Bernardo.
La túnica se compone de caperuz de terciopelo rojo y hábito de estameña
blanca (tejido tradicional en la mayoría de las Cofradías zamoranas) que se
ciñe con cordón blanco y decenario. Los cofrades portan un hachón de
madera blanco con una vela apoyado en la cintura.
El elemento más característico es el silencio que los cofrades juran en el
atrio de la Catedral al inicio de la procesión ante el obispo, tras la ofrenda que
hace el alcalde en nombre de toda la ciudad. Este silencio es roto únicamente por los
clarines. En las fotografías sobre estas líneas se puede ver cómo se
realiza el montaje del Cristo sobre la mesa en la que desfila descendiéndolo de la
posición que ocupa en la Catedral.
También es muy característico el gran pebetero, portado por ocho hermanos,
en el que constantemente se consume incienso. Hay que hacer notar el gran número de
cofrades que desfilan descalzos.